Ayer Rodra apareció en el programa de Rubén Martín y confirmó exactamente lo que os he venido contando tanto en vídeos como en artículos: este verano va a ser un auténtico terremoto en el Real Madrid. No hablamos de retocar dos piezas aquí y allá, sino de algo mucho más profundo. Será un mercado completamente distinto a cualquier ventana de fichajes de los últimos diez años. La idea no es sumar uno o dos nombres, sino reconstruir la plantilla desde la base y reequilibrarla línea por línea. No será maquillaje, será una reforma integral del equipo.
Como ya apuntaba Antonio Guijarro y ahora reafirma Rodra, Florentino se ha dado cuenta de que en los últimos tiempos el club se había inclinado demasiado hacia lo financiero y empresarial, dejando en segundo plano el proyecto puramente deportivo. Se ha gestionado muy bien la empresa, pero se ha descuidado el fútbol. Y el Real Madrid, por encima de balances y cuentas, vive de competir, de ganar y de levantar títulos. Esa es la esencia del club, lo que mueve al madridismo y lo que justifica todo lo demás. Sin proyecto deportivo no hay identidad, y sin identidad no hay títulos.
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Florentino se lanzará a por todas
Estos días, revisando aquellas noches mágicas de Cardiff o Kiev, uno entiende perfectamente lo que se ha perdido. Aquel equipo tenía líderes en cada línea del campo: atrás Ramos, en la sala de máquinas Modrić y Kroos, y arriba Cristiano, Benzema o Bale. Futbolistas hechos, curtidos, con carácter y jerarquía. Jugadores que no necesitaban crecer, porque ya eran élite mundial desde el primer día. Y ese es justo el perfil que, según Rodra, se quiere recuperar ahora: talento contrastado, experiencia y rendimiento inmediato.
En cambio, la política reciente ha apostado más por promesas muy caras que todavía no han tocado la élite. Casos de jóvenes llegados de clubes menores que cuestan 40 o 50 millones sin haber demostrado nada al máximo nivel. Se paga precio de estrella por futbolistas que aún están en fase de aprendizaje. Y luego, cuando llega el día a día, te das cuenta de que no están listos para sostener el peso del Real Madrid. Seguramente triunfarán, sí, pero quizá necesitaban un paso intermedio antes de vestir de blanco. El Madrid no está para experimentos, está para certezas.
Rodra confirma un mercado ardiente
Por eso esta información es tan ilusionante. Rodra habla de centrales, centrocampistas e incluso algún delantero. No será un parcheo, será una sacudida completa del mercado. El club quiere volver a fichar jerarquía, carácter y talento probado. Un verano de esos que cambian el rumbo de una década. Si todo se cumple, podríamos estar ante una reconstrucción al estilo 2009, de esas que marcan época y devuelven el respeto —y el miedo— al resto de Europa.
Ojalá se confirme. Porque el madridismo no necesita más excusas ni proyectos a medio hacer. Necesita un equipo que imponga respeto desde el minuto uno, que salga al campo sabiendo que es superior. Y todo apunta a que este verano Florentino va a ir con todo.