JOTA REAL MADRID

Mundo Deportivo eleva la alerta por la deuda del Barça: 4.109 millones en el foco

La actualidad del FC Barcelona vuelve a girar alrededor de una palabra que en el madridismo ya suena familiar: deuda. Según el análisis publicado por Domènec García en Mundo Deportivo, a partir de la auditoría de Crowe cerrada el pasado 30 de junio, la fotografía económica azulgrana sigue dejando cifras que obligan a mirar más allá del discurso optimista sobre ingresos, estadio y recuperación.

Conviene separar planos. El dato publicado por el medio catalán no es una acusación ni una sentencia, sino una lectura periodística de documentación económica. Pero, aun con esa prudencia, el cuadro que dibuja es relevante: pérdidas por quinto ejercicio consecutivo, patrimonio neto negativo y una presión notable en el corto plazo.

Las cifras que ponen presión al relato de Laporta

De acuerdo con Mundo Deportivo, el patrimonio neto negativo del Barça habría pasado de 153 a 168 millones, aunque en el balance figuran 267 millones. El mismo artículo subraya que, para evitar otra sanción de la UEFA de 15 millones, esa cifra debía reducirse un 10%, hasta 138 millones.

El análisis añade pérdidas de 18 millones en el último ejercicio y un fondo de maniobra negativo de 404 millones. Este punto es especialmente sensible porque mide la capacidad de atender compromisos a corto plazo. Según la información citada, las deudas a corto suben a 534 millones, frente a los 266 millones del año anterior, y las de largo plazo alcanzan 1.683 millones. La suma situaría la deuda ordinaria en 2.217 millones.

La cifra que más impacto genera llega después: si se incorporan las obligaciones relacionadas con el Espai Barça, la emisión de bonos y la futura cubierta del Camp Nou, Mundo Deportivo eleva el cálculo hasta 4.109 millones, sin contar comisiones e intereses financieros.

Ingresos altos, beneficios que no llegan

La parte positiva, siempre según la misma fuente, es que el Barça superó los 1.000 millones de ingresos, con 1.060 millones. El problema es que los gastos también se situaron por encima de esa barrera, en 1.022 millones, y el resultado final no dejó beneficios. Es decir: entra mucho dinero, pero el margen sigue sin aparecer.

Para el Real Madrid, la lectura editorial es evidente. Mientras el club blanco sostiene un modelo basado en estabilidad patrimonial, control salarial y explotación creciente del Bernabéu, el Barça continúa necesitando justificar cada salto adelante con nuevas previsiones de ingresos. No es una cuestión de celebrar problemas ajenos, sino de entender por qué Florentino Pérez ha protegido durante años una estructura financiera que permite competir sin vivir permanentemente pendiente de auditorías, asambleas o refinanciaciones.

El caso Gordon, otro síntoma financiero

El artículo también apunta un detalle concreto: el aplazamiento de un año del primer pago al Newcastle por Anthony Gordon, valorado en 22,3 millones dentro de un traspaso de 70 millones fijos. De nuevo, no implica irregularidad por sí mismo, pero sí refleja una gestión en la que el calendario de pagos importa casi tanto como el rendimiento deportivo.

En clave madridista, el contraste es claro. El Barça puede presumir de ingresos y de ambición, pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿cuánto cuesta sostener ese relato? Hasta que el Camp Nou no genere lo prometido y las cuentas no conviertan volumen en beneficio real, la economía azulgrana seguirá siendo una noticia deportiva de primer orden.

Fuente original: Mundo Deportivo.

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