JOTA REAL MADRID

¡OTRO ESCÁNDALO EN CAN BARÇA!

El Clásico disputado en el Spotify Camp Nou dejó mucho más que una victoria del Real Madrid por 1-2. El triunfo madridista, sellado por Kylian Mbappé tras una gran acción de Eduardo Camavinga, ha quedado acompañado por una polémica que amenaza con tener consecuencias disciplinarias para el FC Barcelona. LaLiga ha anunciado que denunciará ante el Comité de Disciplina de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) la agresión sufrida por el centrocampista francés durante la celebración del segundo tanto blanco. Los incidentes registrados junto a la grada vuelven a colocar al conjunto azulgrana en el centro de la controversia.

Camavinga, en el centro de unos incidentes lamentables

Los hechos se produjeron en los últimos minutos del encuentro, cuando el Real Madrid acababa de marcar el 1-2 que terminaría dando los tres puntos al equipo dirigido por José Mourinho. Camavinga había protagonizado una acción decisiva para generar el gol de Mbappé y sus compañeros acudieron a felicitarlo junto a uno de los fondos del estadio.

Sin embargo, lo que debía ser una celebración de la victoria terminó convirtiéndose en una escena de tensión. Según las imágenes difundidas posteriormente en redes sociales, varios aficionados lanzaron objetos hacia los futbolistas madridistas y algunos mástiles de banderas llegaron a golpear al centrocampista francés. Ante lo ocurrido, sus compañeros intervinieron para apartarlo de la zona más próxima a la grada.

Las imágenes han permitido conocer unos hechos que pasaron prácticamente desapercibidos durante la retransmisión del encuentro. La difusión de estas grabaciones ha provocado que el episodio adquiera una dimensión mayor y que los organismos competentes estudien lo sucedido.

LaLiga toma cartas en el asunto

La patronal confirmó que trasladará los hechos al Comité de Disciplina de la RFEF después de conocer las imágenes. La decisión supone que el incidente no quedará limitado a la polémica generada en redes sociales, sino que será puesto en conocimiento del organismo federativo encargado de examinar posibles infracciones disciplinarias.

LaLiga ha reiterado su compromiso con la erradicación de la violencia y de las conductas intolerantes en el fútbol. La denuncia busca que se analicen las circunstancias de lo ocurrido y se determinen las posibles responsabilidades.

Conviene distinguir, no obstante, entre la denuncia y una eventual sanción. La primera pone los hechos en conocimiento de las autoridades deportivas; cualquier castigo deberá depender de la valoración del expediente y de las normas aplicables. Por el momento, no puede darse por hecho que el Barcelona vaya a recibir una sanción concreta por la agresión a Camavinga.

El lanzamiento de objetos también quedó reflejado en el acta

La polémica cuenta con un segundo elemento relevante: el acta arbitral del encuentro. El colegiado Martínez Munuera hizo constar el lanzamiento de una botella de agua y una lata de Coca-Cola desde la grada del Fondo Norte durante la celebración del gol madridista.

Según el documento arbitral, ninguno de esos dos objetos alcanzó a los jugadores. Aun así, el árbitro activó la primera fase del protocolo de lanzamiento de objetos y ordenó emitir un aviso por megafonía. El partido permaneció detenido hasta que se aplicó el procedimiento correspondiente.

Este punto resulta especialmente importante porque los lanzamientos de objetos sí aparecen recogidos expresamente en el acta, mientras que los golpes con los mástiles de las banderas a Camavinga se conocieron a través de las grabaciones difundidas después del encuentro. Se trata, por tanto, de dos aspectos relacionados con los incidentes de la celebración, pero documentados de distinta manera.

¿A qué sanción se expone el Barcelona?

La posible consecuencia disciplinaria dependerá de cómo se califiquen los hechos y de las decisiones que adopte el órgano competente. En relación con el lanzamiento de objetos reflejado en el acta, la normativa federativa contempla multas para los clubes responsables de alteraciones leves del orden del encuentro. La información publicada por Mundo Deportivo apunta a una posible multa económica por este episodio.

La denuncia relativa a Camavinga abre, además, la vía para que se examinen las imágenes de la posible agresión. No debe confundirse, sin embargo, esa investigación con una resolución definitiva ni atribuirse automáticamente al club una responsabilidad que todavía debe determinarse.

El Barcelona queda así pendiente de las decisiones disciplinarias que puedan derivarse de los incidentes del Clásico. El resultado deportivo ya no puede cambiar: el Real Madrid se llevó la victoria por 1-2. Ahora, la atención se desplaza hacia los despachos y hacia la respuesta que den los organismos del fútbol español.

El madridismo celebra los tres puntos, pero el desenlace del Clásico también deja una pregunta incómoda para el fútbol español: qué consecuencias tendrán los incidentes que empañaron la celebración de un gol decisivo.

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