El Real Madrid ya ha cambiado el chip. Después de la victoria sufrida en Elche, el equipo de José Mourinho ha regresado a Valdebebas para abrir la preparación del derbi ante el Atlético, fijado para este domingo a las 16:15 horas en el Metropolitano. No es una sesión más: llega en una semana en la que el Madrid necesita transformar el aviso del Martínez Valero en una respuesta competitiva de máximo nivel.
Según informó el club en sus canales oficiales, los titulares ante el Elche realizaron trabajo de recuperación, una gestión lógica por la carga acumulada y por la cercanía de un partido que puede marcar el primer tramo de la Liga. El resto del grupo completó una sesión más intensa, con activación sobre el césped, ejercicios de presión, posesión, circulación, trabajo táctico y partidos en espacio reducido.
Una semana para corregir sin perder confianza
El dato más relevante de la mañana está en los nombres propios. El comunicado del Real Madrid señala que Mendy, Militão y Rodrygo hicieron trabajo específico de recuperación. La información oficial no habla de lesiones nuevas ni de plazos, por lo que conviene no ir más allá: el hecho confirmado es que los tres siguieron una planificación diferenciada en el inicio de la preparación del derbi.
Desde una lectura madridista, el matiz importa. Mourinho llega al Metropolitano con una plantilla competitiva, pero el derbi exige piernas, concentración y jerarquía. El Madrid viene de ganar en Elche, sí, pero también de conceder vida a un rival que parecía controlado. Esa desconexión no se puede repetir ante un Atlético que suele convertir cada pérdida, cada duelo y cada balón dividido en un examen emocional.
Mourinho empieza por el orden
La estructura de la sesión apunta a una idea clara: recuperar a los que vienen de competir y apretar con el resto en los mecanismos colectivos. Presión, posesión, circulación y táctica no son detalles menores en una semana así. El Madrid necesitará dominar momentos, no sólo atacar bien. El derbi se decide muchas veces en esos tramos en los que el partido se ensucia y el rival empuja desde la grada.
La opinión es sencilla: este Real Madrid tiene talento para ganar en cualquier campo, pero Mourinho sabe que el talento sin control abre puertas que no deberían abrirse. El aviso de Elche debe servir como vacuna, no como síntoma. Si el equipo aprende a cerrar los partidos con más autoridad, el Metropolitano puede ser una oportunidad para reforzar el mensaje de líder.
Por ahora, el hecho es que el Madrid ya trabaja con el derbi en el horizonte y con tres futbolistas en plan específico de recuperación. La semana acaba de empezar, pero Valdebebas ya ha entrado en modo Metropolitano.
Fuente: Real Madrid