Obviamente la noticia sobre el diagnóstico de la rodilla de Mbappé fue lo que ocupó todas, literalmente todas las redes sociales en la tarde de ayer, y efectivamente no se hablaba de otra cosa, yo mismo estuve indagando porque, como vosotros, en Twitter pensé que todo esto se trataba de algún tipo de broma o algo parecido, pero no, por desgracia no lo fue, y poco después, cuando empecé a preguntar, me confirmaron que efectivamente se le había hecho el diagnóstico en la rodilla equivocada.
Es más, conseguí indagar hasta el punto de conocer parte de lo que fue la conversación o al menos la reacción de Kylian Mbappé en el momento en el que se dio cuenta de lo ocurrido, el jugador al parecer dijo: “pero esto ya está, ¿no me tenéis que mirar ahora la otra rodilla?”, y la respuesta fue clara, “no, no, esto ya está”, una conversación breve pero que refleja perfectamente la situación, a partir de ahí el jugador siguió jugando, siguió arrastrando molestias, y finalmente decidió acudir a otros especialistas.
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Mbappé dudó de los médicos del Madrid
Y aquí es donde viene una parte clave que no se está contando del todo bien, porque el actual jefe de los servicios médicos, el doctor Nico Mihic, fue quien contactó con un especialista en Francia, un experto en rodillas, para contrastar el diagnóstico, es decir, no fue una decisión unilateral de Mbappé, sino una acción coordinada desde el propio club, algo que cambia bastante el relato que se ha querido instalar en las últimas horas.
Pero hay más, porque lo que tampoco está contando Mbappé, y que se ha filtrado de forma interesada, es que ya en un segundo diagnóstico aquí en Madrid se le examinó correctamente la rodilla afectada y se le diagnosticó el esguince, es decir, el diagnóstico correcto no nació en Francia, sino que ya se había producido previamente en Madrid, lo de Francia fue más bien una segunda opinión para confirmar lo que ya se sospechaba.
Hacen falta cambios
Sin embargo, el jugador ha decidido darle la vuelta al relato, filtrando información a determinados entornos y medios como el de Riolo, con el objetivo de ensuciar la imagen de los servicios médicos del Real Madrid, algo que desde luego ha tenido efecto porque el escándalo ha sido absoluto y de dimensión mundial.
A partir de ahí, lo que ya no está tan claro es si habrá consecuencias internas, si ha habido despidos o no, porque hay versiones contradictorias, algunas fuentes apuntan a que sí y otras lo niegan, pero lo que es evidente es que la imagen de los servicios médicos del Real Madrid ha quedado muy tocada, y eso es algo que el club tendrá que gestionar de aquí en adelante.