JOTA REAL MADRID

INCENDIO EN EL VESTUARIO. El lío GORDO que se montó con Flick tras el 4-0 del Atlético

Evidentemente, cuando pierdes 4-0 las cosas no salen como esperabas. O mejor dicho, pierdes precisamente porque nada ha salido como tú querías. Pero con lo que Hansi Flick no contaba en el vestuario del Fútbol Club Barcelona es con el incendio interno que se ha generado tras la derrota. Y cuando hablamos de vestuario no nos referimos únicamente al lugar físico donde se cambian los jugadores, sino al clima interno, al sentir y a la opinión que circula dentro de la plantilla.

Apenas ocho horas después del partido, la sensación que se mueve entre varios jugadores es clara: la planificación táctica de Flick es demasiado arriesgada y no está funcionando como se esperaba. La línea defensiva adelantadísima volvió a ser un problema gravísimo y le costó al Barça cuatro goles en la primera parte. Y eso no ha pasado desapercibido dentro del grupo.

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Flick empieza a ser cuestionado

Ya hay voces que empiezan a cuestionar si esta es realmente la forma adecuada de afrontar determinados partidos, especialmente ante rivales que se cierran atrás y luego te castigan a la contra. Con delanteros como Julián Álvarez, Griezmann o Lookman, el daño fue espectacular. El equipo quedó partido, expuesto y sin capacidad de reacción.

Como suele ocurrir en estos casos, el intento de desviar el foco apareció rápidamente. Se habló del arbitraje, de los siete minutos añadidos, de las tarjetas amarillas… Incluso el propio Flick, que siempre presume de no hablar de los árbitros, entró en ese terreno. Pero cuando te han superado de esa manera, resulta difícil sostener ese discurso. El problema no estuvo en el silbato, sino en el planteamiento y en la ejecución.

Lo cierto es que hay un malestar real dentro del vestuario. La sensación de que el modelo tiene grietas empieza a extenderse y eso, cuando ocurre en un equipo que se creía en plena euforia, suele traer consecuencias. El 4-0 no solo fue una derrota deportiva; fue un golpe de realidad. Y ahora toca ver si el grupo responde o si las dudas siguen creciendo en las próximas semanas.

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