Lo que hace apenas un a?o parec?a imposible, hoy empieza a convertirse en un debate real dentro del barcelonismo: ?qu? hacer con Lamine Yamal? El joven talento de La Mas?a, llamado a ser el estandarte de la nueva generaci?n cul?, comienza a generar cansancio en amplios sectores de la afici?n y del propio entorno del club debido a sus actitudes, su irregularidad en los grandes partidos y la preocupaci?n creciente por su vida extradeportiva.
El detonante m?s reciente no ha sido solo su bajo rendimiento en los partidos importantes, sino tambi?n la cr?tica p?blica de una personalidad muy influyente del entorno blaugrana: Toni Freixa. En una intervenci?n en el podcast ?Solo para cul?s?, Freixa fue contundente:
?Yo vender?a a Lamine Yamal.?
Una frase que retumb? como un terremoto en Barcelona y que refleja lo que muchos cul?s empiezan a sentir: hartazgo. Porque ya no se trata ?nicamente de su talento ?que lo tiene? sino de su falta de compromiso en momentos clave y de una sensaci?n constante de que est? m?s pendiente de su vida fuera del campo que de lo que ocurre dentro.
?? La pubalgia: el punto de inflexi?n
La lesi?n de pubalgia ha sido otro factor clave. Desde que empez? a sufrirla, el rendimiento de Lamine en las grandes citas ha ca?do en picado. No ha marcado diferencias en los partidos que definen temporadas, como se vio recientemente frente al Chelsea y en otros duelos importantes.
En el Bar?a preocupa ?y mucho? que no est? cuid?ndose como deber?a para un futbolista que arrastra una lesi?n cr?nica que exige descanso, control m?dico y vida ordenada. Pero nada de eso parece estar ocurriendo. Al contrario: el runr?n sobre su vida extradeportiva sigue creciendo, y cada vez cuesta m?s ocultarlo o justificarlo.
? Un desgaste que ya se nota dentro y fuera del club
A diferencia del entusiasmo inicial, hoy Lamine genera divisi?n. Por un lado, est?n quienes creen que es un talento generacional y que solo necesita tiempo y buena gesti?n. Pero por otro ?y cada d?a m?s? est?n quienes opinan que:
- No est? respondiendo en los momentos importantes.
- No se est? cuidando como exige la ?lite.
- Su actitud no es la adecuada ni en los partidos ni en los entrenamientos.
- La pubalgia se podr?a agravar si no cambia radicalmente su manera de vivir.
- Ya empieza a crear problemas al vestuario y al propio Flick.
Este ?ltimo punto es especialmente sensible: en Barcelona se sabe que la relaci?n entre Flick y Lamine ya ha pasado por momentos tensos. Y cuando el rendimiento no acompa?a, la paciencia se reduce a m?nimos.
? ?El principio del fin?
Que figuras externas al club como Freixa empiecen a decir abiertamente que vender?an a Lamine es una se?al inequ?voca del cambio de clima que se vive en Barcelona.
De promesa intocable ha pasado a protagonista de un debate inc?modo, y muchos empiezan a pensar que quiz? est? mejor fuera antes de que su valor de mercado se desplome o de que empeore su pubalgia.
?Es el final? A?n no. Pero la paciencia del barcelonismo con Lamine Yamal, por primera vez, se est? agotando.