El FC Barcelona llega al regreso de la competici?n en una situaci?n l?mite. Hansi Flick, cuestionado desde hace semanas por la irregularidad del equipo, por la falta de autoridad en el vestuario y muy especialmente por la gesti?n del caso Lamine Yamal, afronta un tramo decisivo. Y lo m?s llamativo ?e inquietante? para el barcelonismo es que el futuro del t?cnico alem?n podr?a terminar dependiendo, en gran medida, de un futbolista de 17 a?os.
Porque si algo se ha demostrado en estas semanas es que la gesti?n de la pubalgia de Lamine, su desgaste f?sico, su sobreexposici?n, su caos fuera del campo y la guerra fr?a entre Bar?a y Selecci?n por su estado, han puesto al entrenador en una posici?n delicad?sima. Todo lo que haga Flick con el joven crack ser? utilizado para medir su capacidad de liderazgo. Y todo lo que salga mal, tambi?n.
? Lamine no jug? con Espa?a: alivio? pero tambi?n presi?n
La desconvocatoria final de Lamine Yamal con la selecci?n espa?ola, tras el pol?mico procedimiento de radiofrecuencia que casi incendia la relaci?n entre RFEF y Bar?a, ha sido un arma de doble filo. Por un lado, Flick respira: el jugador vuelve descansado, sin haber acumulado m?s minutos ni riesgos.
Pero por otro, esto aumenta la presi?n: ya no hay excusas. Si el jugador est? fresco, si llega sin desgaste, si ha tenido d?as para recuperar sensaciones? entonces el rendimiento del equipo va a se?alar directamente a Flick. Porque el problema ya no ser? f?sico, sino futbol?stico. Y ah?, al t?cnico se le acaba el margen.
? Si el Bar?a no gana, la crisis volver? con m?s fuerza
La situaci?n en Barcelona es fr?gil. Muy fr?gil. La Champions est? en un punto cr?tico. La Liga, m?s apretada que nunca. Y el Real Madrid podr?a escaparse si el Bar?a sigue fallando. Si el equipo no recupera la senda del triunfo inmediatamente, la crisis volver? a instalarse en el Camp Nou con una potencia doble: por los resultados? y por la p?sima gesti?n interna reciente.
Y es aqu? donde Lamine vuelve a ser clave. Porque el club ha construido un relato en el que ?l es la gran esperanza, el s?mbolo del proyecto, la promesa que debe sostener el futuro del Bar?a. Si ?l funciona y el Bar?a gana, Flick respirar?. Si ?l no funciona ?por la pubalgia, por el desgaste, por la sobrecarga medi?tica? y el Bar?a tropieza, el dedo acusador ir? directamente al entrenador.
?? Flick, en su punto m?s vulnerable
En el club hay dudas sobre la gesti?n diaria del alem?n. Se le critica la falta de mano dura, la permisividad con ciertos comportamientos, la incapacidad para controlar a un vestuario joven y muy influenciable. Pero tambi?n se le cuestiona por no haber frenado a tiempo la situaci?n de Lamine, por permitir que jugara tantos minutos lesionado, por no manejar con firmeza los tiempos, y por quedar en evidencia ante la Selecci?n espa?ola.
Si el Bar?a no gana a la vuelta del par?n y se aleja del Real Madrid, la sensaci?n ser? devastadora: Flick perdi? autoridad, perdi? control y perdi? el vestuario. Y en ese escenario, su continuidad estar?a m?s comprometida que nunca.
? ?Puede Lamine tumbar el proyecto? S?. Y el Bar?a lo sabe.
Lamine es el futbolista con mayor potencial del club, pero tambi?n es el m?s expuesto. Su pubalgia sigue ah?. Sus pol?micas extracurriculares siguen ah?. Su sobrecarga medi?tica, tambi?n. Y Flick, que depende de ?l para sostener al equipo, puede terminar siendo v?ctima de una gesti?n que nunca estuvo bajo control.
Si el Bar?a gana, todo se calmar?. Si no? el proyecto Flick puede derrumbarse en cuesti?n de semanas. Y con ?l, la posici?n intocable que muchos creen que tiene Lamine Yamal.