JOTA REAL MADRID

?? Las consecuencias legales que enfrenta el Bar?a por la ?trampa? con Lamine y la Selecci?n

La sorprendente desconvocatoria de Lamine Yamal por parte de la Selecci?n Espa?ola ha destapado un esc?ndalo que va mucho m?s all? de una simple lesi?n. La Real Federaci?n Espa?ola de F?tbol (RFEF) est? indignada: el FC Barcelona comunic? pasadas las 22:40 de la noche que hab?a sometido al jugador a un procedimiento invasivo de radiofrecuencia en la zona del pubis, una t?cnica que, seg?n fuentes m?dicas, implica que el futbolista no puede competir en d?as. Es decir, su presencia con la Selecci?n era imposible? y el Bar?a lo sab?a.

Para la RFEF, esto no es un malentendido: es una maniobra calculada para evitar que Lamine jugara estos dos partidos, especialmente despu?s de que la Federaci?n forzara al futbolista a disputar minutos en la ?ltima convocatoria pese a que el Barcelona insisti? en que deb?a descansar. Es la guerra fr?a Bar?a?RFEF, pero ahora con posibles consecuencias legales reales.

? La Ley del Deporte es clara: los jugadores deben acudir a la Selecci?n

A diferencia de otros pa?ses, en Espa?a esta obligaci?n no es s?lo moral o deportiva: es legal. La Ley 39/2022 del Deporte recoge expl?citamente que un jugador convocado por la Selecci?n est? obligado a acudir salvo justificaci?n m?dica v?lida.

Los art?culos clave son:

  • Art?culo 23.2.c: los deportistas deben ?cumplir con la convocatoria de la selecci?n nacional?.
  • Art?culo 104.1.c: se considera infracci?n ?muy grave? el ?rechazo injustificado a participar en las competiciones oficiales de selecciones nacionales?.

Las sanciones previstas en la propia Ley y en el r?gimen disciplinario federativo incluyen:

  • Multas econ?micas que pueden llegar a decenas de miles de euros.
  • Suspensi?n de la licencia federativa del jugador de 2 a 15 a?os en casos extremos.
  • Sanciones al club si se considera que ha ?colaborado o inducido? al incumplimiento.

Por tanto, si la RFEF considera que el Bar?a ha usado la intervenci?n m?dica como excusa artificial para evitar la convocatoria, podr?a iniciar un expediente disciplinario. Y el club lo sabe.

? ?Por qu? se habla de ?trampa? del Bar?a?

Porque la cronolog?a es demasiado sospechosa:

  • Lamine es convocado con Espa?a.
  • Se sabe que tiene pubalgia y riesgo de reca?da, pero el Bar?a no comunica nada anormal.
  • Horas antes de viajar, el club le aplica un tratamiento invasivo.
  • Avisa a la RFEF casi a medianoche.
  • La Federaci?n anuncia que ?no queda m?s remedio que desconvocarlo?.

En otras palabras: si el Bar?a hubiera avisado a las 10:00 de la ma?ana, la Selecci?n podr?a haber reaccionado, solicitar informe m?dico o incluso pedir a sus propios doctores evaluar al futbolista. Pero avisar a las 22:40 obliga a aceptar la baja sin posibilidad de verificaci?n. Eso es lo que en la Federaci?n califican como movimiento calculado, casi una encerrona.

Y no olvidemos el contexto: la ?ltima vez Espa?a ?forz?? a Lamine, el Bar?a estuvo furioso. Esta jugada huele a vendetta deportiva.

?? ?Puede haber sanciones? S?. ?Habr? sanciones? Eso ya es otra historia

A nivel estrictamente legal, la RFEF tiene herramientas de sobra para abrir un expediente. Pero en la pr?ctica, suele haber prudencia pol?tica cuando se trata de un club grande y un jugador medi?tico. El Bar?a podr?a alegar que el tratamiento era necesario, que desconoc?an su incompatibilidad inmediata con la actividad deportiva o que actuaron ?pensando en la salud del jugador?.

Sin embargo, existe un matiz clave: la obligaci?n de informar con antelaci?n suficiente. Y eso no est? regulado de forma abstracta, sino recogido en la jurisprudencia deportiva. Cuando un club comunica tarde o genera una situaci?n que imposibilita la verificaci?n m?dica por parte de la Selecci?n, puede considerarse acto doloso.

Esto puede exponer al Bar?a ?y al jugador si se demuestra su consentimiento? a una investigaci?n formal.

? Un nuevo frente para Laporta? y un l?o monumental para Lamine

M?s all? del aspecto legal, este episodio reabre el debate sobre la gesti?n del club sobre su joya: un jugador que no se cuida, que vive rodeado de pol?micas extradeportivas y que acumula una pubalgia que apunta a quir?fano. Cada paso en falso aumenta la tensi?n entre Bar?a y Selecci?n? y deja a Lamine en el centro del hurac?n.

En el peor de los casos, el Bar?a puede enfrentarse a sanciones econ?micas y disciplinarias. En el mejor, a otro cap?tulo de desgaste institucional que Laporta no puede permitirse.

Pero algo est? claro: lo que ha hecho el Bar?a no pasar? inadvertido. La RFEF ya est? harta. Y la Ley del Deporte, esta vez, est? de su lado.

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