La relaci?n entre Hansi Flick y Joan Laporta atraviesa su peor momento desde la llegada del t?cnico alem?n al banquillo del Bar?a. Las recientes filtraciones sobre el retraso de Lamine Yamal y su castigo interno ?que acab? siendo revocado tras la intervenci?n directa del presidente? han terminado por dinamitar la ya fr?gil convivencia en el club azulgrana. ?
Todo comenz? con una filtraci?n procedente, seg?n diversas fuentes, del entorno m?s pr?ximo a la directiva. En ella se detallaba que Lamine hab?a llegado tarde al entrenamiento y que Flick hab?a decidido dejarlo fuera del once como medida disciplinaria. Sin embargo, apenas unas horas despu?s, Laporta intercedi? personalmente para anular el castigo y garantizar la titularidad del joven atacante. ??
Ese gesto, lejos de apaciguar los ?nimos, ha sido interpretado dentro del vestuario como una desautorizaci?n directa a Flick. Y en el cuerpo t?cnico ha ca?do como un jarro de agua fr?a: si cada decisi?n tiene que pasar por el despacho presidencial, el margen de autoridad del entrenador queda reducido a cero. ??
? Lewandowski, otro frente abierto
Por si fuera poco, las ?ltimas informaciones sobre el futuro de Robert Lewandowski ?que estar?a valorando seriamente su salida ante la falta de confianza del t?cnico? han a?adido gasolina a un fuego que ya nadie en el club parece capaz de apagar. Seg?n diversas fuentes, el polaco se siente poco respaldado y percibe que su rol en el equipo ha cambiado radicalmente. ?
Laporta, que no quiere otro conflicto p?blico con una estrella, habr?a pedido calma, pero la distancia con Flick es ya casi total. El presidente ve en el entrenador alem?n un perfil demasiado r?gido, mientras que Flick considera que las injerencias desde arriba hacen inviable un proyecto serio. ?
? Un vestuario al borde del colapso
Entre los jugadores, la sensaci?n es de desorientaci?n y miedo a que todo salte por los aires. Los ?ltimos resultados han generado dudas, los egos pesan, y los mensajes contradictorios entre directiva y cuerpo t?cnico est?n erosionando el ambiente a marchas forzadas. Lo de Lamine y Lewandowski no son casos aislados: son s?ntomas de un club que ha perdido el rumbo. ?
? Comentario personal
Desde fuera, lo que se ve es un Bar?a al borde de otro estallido interno. Flick ha intentado imponer disciplina y estructura, pero Laporta vive instalado en el cortoplacismo, pendiente m?s de la imagen que del proyecto. Y cuando un presidente se interpone entre el entrenador y el vestuario, todos sabemos c?mo acaba la historia. Si nada cambia, esto terminar? muy mal para Flick? y probablemente muy pronto. ?
Fuentes: prensa catalana, entorno del FC Barcelona y filtraciones internas recientes.