JOTA REAL MADRID

? El vestuario del Bar?a, un polvor?n: los egos, el caso Lamine y las tensiones internas que amenazan la estabilidad

Lo adelant? Juan Jim?nez en el programa Minuto 116 del diario AS: el vestuario del FC Barcelona es un aut?ntico polvor?n. Seg?n revel? el periodista, las palabras recientes de Deco y Hansi Flick sobre los egos dentro del equipo no fueron casuales ni gen?ricas, sino que apuntaban claramente a Lamine Yamal y, en parte, a su entorno m?s cercano.

Jim?nez record? que tanto el director deportivo como el t?cnico han mostrado su malestar por ciertos comportamientos internos, especialmente de jugadores j?venes que se sienten intocables y con una exposici?n medi?tica desmesurada. En ese contexto, el episodio que contamos ayer ?la irrupci?n del padre de Lamine en las oficinas del club para exigir m?s apoyo en su carrera al Bal?n de Oro? no ha hecho m?s que echar gasolina al fuego. Puedes leer ese art?culo aqu?.

? Un vestuario dividido y un club al l?mite

Las fuentes consultadas por AS aseguran que hay jugadores veteranos que no entienden el trato preferente hacia los m?s j?venes, y que el ambiente se ha enrarecido hasta el punto de que Flick ha tenido que intervenir directamente en m?s de una ocasi?n para poner orden. Deco, por su parte, lanz? un mensaje en la misma l?nea: ?Aqu? no hay estrellas por encima del equipo?. Palabras que, aunque diplom?ticas, son una clara advertencia a quienes creen que el vestuario gira a su alrededor.

En paralelo, los movimientos de Laporta y su entorno para calmar la situaci?n han sido torpes y repletos de improvisaci?n. Intentar contentar a todos ?desde los padres de los jugadores hasta las exigencias de la directiva y el cuerpo t?cnico? est? resultando un ejercicio imposible. El Bar?a, m?s que un club, parece hoy un tablero lleno de piezas que chocan entre s?.

?? Lo que viene: broncas, filtraciones y m?s caos

Lo que ayer revel? AS solo confirma algo que se ven?a oliendo desde hace tiempo: el Bar?a es un volc?n a punto de estallar. Cuando en un equipo se mezclan j?venes endiosados, directivos que no controlan el vestuario y un presidente que se debate entre contentar al entorno y salvar su propia imagen, el desenlace nunca es tranquilo.

Todo esto llega adem?s en plena tormenta institucional ?caso Negreira, el esc?ndalo Limak, y la fragilidad econ?mica que asfixia al club?, un c?ctel que amenaza con explotar en cualquier momento. En este contexto, la palabra ?proyecto? suena cada vez m?s vac?a.

Lo de ayer no fue una simple an?cdota: fue una se?al clara de que el Bar?a ha perdido el control del vestuario y de su propio relato. Y cuando el fuego se enciende dentro, ya sabemos c?mo acaba la historia.

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