El caso de Kylian Mbappé sigue generando ruido en el Real Madrid. Tras varios días en el foco por su viaje a Cerdeña en plena recuperación, el entorno del jugador ha decidido salir al paso para frenar la polémica.
A través de AFP, lanzaron un mensaje claro: consideran que las críticas parten de una “interpretación excesiva” y que no reflejan la implicación real del delantero en su día a día con el equipo. Defienden que todo el proceso ha estado controlado por el club y que Mbappé sigue centrado en su recuperación, con el objetivo de llegar al Clásico.
Un vestuario tocado y bajo tensión
El contexto no ayuda. El final de temporada ha dejado un vestuario más frágil de lo habitual, con desencuentros visibles y una falta de armonía que se ha ido acentuando con los resultados.
En ese escenario, cualquier gesto se magnifica. Ya ocurrió en su sustitución ante el Betis, donde se percibió cierta frialdad con el técnico, Álvaro Arbeloa. Y ahora, con su escapada a Italia, la situación vuelve a tensionarse.
Preocupación por la imagen
En Valdebebas existe inquietud por el desgaste que está sufriendo la imagen del jugador. No por una acción concreta, sino por la acumulación de episodios que han colocado a Mbappé en el centro de la crítica.
Aun así, dentro del club mantienen intacta la apuesta por él, consciente de que su figura siempre estará bajo el foco.
Arbeloa, por su parte, fue directo al valorar el asunto: cada jugador gestiona su tiempo libre como considera, pero recordó también el estándar del club, basado en esfuerzo y compromiso dentro del campo. El mensaje, sin señalar directamente, dejó clara la exigencia.