El Real Madrid ya mira a Múnich con una idea fija: remontar. Aunque el Bayern Múnich parte como favorito tras el 1-2 conseguido en el Santiago Bernabéu, dentro del club blanco reina la convicción de que la eliminatoria sigue completamente abierta.
Según las informaciones surgidas en el entorno madridista, Álvaro Arbeloa fue contundente tras la derrota en la ida y lanzó un mensaje directo al vestuario:
“Hay que ir a morir”.
Confianza absoluta en la remontada
Siempre según estas versiones, el entrenador dejó claro en el vestuario que la fe en darle la vuelta al cruce es máxima.
El resultado adverso es mínimo: solo un gol de diferencia. Un escenario que en el Real Madrid no consideran definitivo ni mucho menos, especialmente por el historial europeo del club.
El peso de la historia blanca
En el vestuario recuerdan que el equipo ha superado situaciones mucho más complejas en Champions League.
Las grandes noches europeas forman parte del ADN madridista, y esa memoria competitiva es uno de los argumentos internos para creer en otra hazaña.
Múnich, territorio conocido
Además, el Real Madrid ha sabido competir históricamente en Alemania y especialmente ante el Bayern en eliminatorias grandes.
El Allianz Arena impone, pero en Valdebebas lo interpretan como el escenario ideal para responder.
El Bayern, favorito sobre el papel
Nadie en el club ignora la dificultad del reto. El Bayern llega con ventaja, juega en casa y dejó buenas sensaciones en la ida.
Sin embargo, en el Real Madrid consideran que el rival dejó viva la eliminatoria al no ampliar la renta en el Bernabéu.
Mensaje de guerra
La frase de Arbeloa resume el estado anímico del grupo: intensidad total, sin cálculos y con mentalidad competitiva extrema.
No se trata solo de jugar. Se trata de competir hasta el límite.
El miércoles, otra noche decisiva
El Real Madrid llegará a Múnich con todo en contra sobre el papel, pero con algo que nunca pierde en Europa: la creencia.
Y cuando el club blanco cree en una remontada, la historia ya ha demostrado que conviene no descartarlo jamás.