La derrota ante el Mallorca desata tensión en el Real Madrid
Aunque hoy toda la actualidad pueda estar copada por los incidentes de ese Atlético de Madrid 1 – FC Barcelona 2, lo cierto es que también en el Real Madrid hubo reacciones muy intensas al mal partido del equipo, que nos costó la derrota frente al Mallorca y, por ende, yo diría también el título de Liga.
Porque, lógicamente, colocarse ya a 7 puntos del Fútbol Club Barcelona no es solo una cuestión deportiva. También entra en juego esa parte extradeportiva que, como vimos en el Atlético de Madrid-Barça, parece caer siempre del lado blaugrana.
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El madridismo, harto de lo arbitral y del tropiezo del equipo
Como sabéis, el Real Madrid está muy cansado de este tipo de situaciones. Pero, más allá de eso, ayer el mal partido en Mallorca obligó a la directiva a parar, reflexionar y reaccionar.
Y por eso pregunté cómo estaban los ánimos en la planta noble del Santiago Bernabéu, es decir, cuál había sido la reacción de la directiva y de Florentino Pérez ante una derrota bastante poco esperada.
De la ilusión en el Madrid antes del parón al golpe de realidad
Porque antes del parón el equipo se había marchado con unas sensaciones muy buenas. El Real Madrid había recuperado cierto orden táctico, estaba ganando y además se había clasificado en Champions cuando en realidad nadie nos daba por favoritos en esa eliminatoria.
Sin embargo, el tropiezo de ayer nos ha costado prácticamente decir adiós a LaLiga y, lógicamente, las malas sensaciones volvieron a emerger dentro del equipo de Álvaro Arbeloa.
Florentino tiene un enfado monumental, pero no contra Arbeloa
Pues bien, la respuesta que me dieron fue clara: Florentino Pérez tiene un enfado de mil demonios, pero no con Arbeloa en sí, sino con muchos jugadores que desde hace ya bastante tiempo ha confirmado que no están a la altura de vestir esta camiseta.
Florentino hace meses que se dio cuenta de que hay futbolistas que rinden muy por debajo del nivel que exige el Real Madrid, y eso ya no se puede seguir tolerando.
Los señalados no son siempre los más mediáticos
Y aunque muchos en algún momento pudieran cuestionar a Vinicius o a Valverde, lo cierto es que, para el presidente, los grandes problemas están en otros perfiles mucho menos mediáticos.
Jugadores como Camavinga, Carreras, un Ceballos completamente desaparecido o un Brahim que no termina nunca de dar el salto definitivo y que va camino de convertirse en esa eterna promesa maldita del Real Madrid.
Una columna vertebral débil que se rompe demasiado fácil
En definitiva, hablamos de un puñado de jugadores que forman parte importante de la estructura del equipo, pero que en la práctica han construido una columna vertebral débil, un bloque que se rompe prácticamente a cada paso y a cada minuto.
Y eso es precisamente lo que tiene tan molesto a Florentino Pérez.
El verano no solo será de fichajes, también de despedidas
Florentino sabe perfectamente que este verano no puede ser solo el de las incorporaciones. También tiene que ser el verano de las salidas.
Y por su parte lo va a dar todo para que determinados jugadores no continúen en el equipo la próxima temporada.
Fran García podría quedarse y otros podrían salir cuanto antes
Por ejemplo, en el caso del lateral izquierdo, sabe que Fran García lo tiene prácticamente hecho para marcharse a la Premier League, pero parece que el club va a intentar frenar esa posibilidad. La idea sería que el jugador se quede, después de haberse ganado un puesto a ojos de todos y de haber ofrecido más garantías que otros fichajes recientes.
Y en el caso de Camavinga, por ejemplo, la intención sería intentar venderle cuanto antes, precisamente para hacer caja y poder seguir trayendo grandes fichajes que refuercen al equipo.
Florentino quiere cerrar la etapa de varias promesas que no despegaron
Porque esa es la sensación que existe dentro del club: que hay futbolistas que han tenido tiempo, oportunidades y paciencia, pero que no han terminado de ir a ninguna parte.
Y el Real Madrid no puede permitirse seguir esperando eternamente a jugadores que nunca terminan de explotar.
Conclusión: se viene un verano muy agitado en el Real Madrid
Así que la conclusión es muy clara: preparaos para un verano muy movido, tanto en el capítulo de entradas como en el de salidas.
El enfado de Florentino es monumental, absolutamente comprensible, y va a tener consecuencias directas en la planificación deportiva del próximo curso.
Eso sí, mientras tanto, toca seguir adelante y apoyar al equipo en el objetivo inmediato, que no es otro que intentar pasar a las semifinales de la Champions League frente al Bayern de Múnich.