Aunque parece que al final sí va a viajar a Manchester, lo cierto es que Mbappé seguramente no jugará o jugará muy poco frente al equipo de Guardiola, teniendo en cuenta que no se quiere arriesgar absolutamente nada y teniendo en cuenta que la eliminatoria está prácticamente encarrilada.
Sin embargo hay un horizonte un poco más oscuro para Kylian Mbappé, como es la recuperación total de Vinicius, la nueva faceta goleadora de Valverde y muchos otros elementos como el ascenso de muchos canteranos.
Que están haciendo entender a buena parte del madridismo que quizá otro Real Madrid es posible. Un Real Madrid en el que a lo mejor Mbappé no sea tan importante y un Real Madrid en el que no se toque lo que funciona.
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El futuro de Mbappé, en duda
Porque de momento lo que estamos viendo es que este Real Madrid sin Mbappé está yendo demasiado bien como para pensar que su vuelta no suponga algún tipo de estorbo táctico a la estrategia de Arbeloa.
Ya que a los canteranos se les puede dictar dónde jugar, cómo jugar y a quién jugar, y sin embargo aquí con Mbappé no es tan fácil.
Y eso es quizá lo que estaba influyendo en el marchamo del Real Madrid mucho más irregular que este de las últimas tres jornadas, que obviamente está mostrando síntomas de recuperación total.
Un cambio en el Madrid
Además el hecho de que Vinicius se esté convirtiendo en un auténtico jugador de referencia junto con Valverde hace que se ensombrezca la figura de Mbappé dentro del Real Madrid, como también la de Bellingham, aunque ya estaba ensombrecida.
Pero que en cualquier caso todavía goza con una repercusión mundial que obviamente obliga a seguir contando con él. El mismo caso es para Kylian Mbappé.
Nadie piensa desde luego en retirarle ni en sentarle en el banquillo, pero lo cierto es que a nivel táctico ahora mismo es un problema.
Cómo lo adaptas, cómo lo colocas, cómo lo reajustas sin que deje de funcionar lo que hasta ahora está funcionando.
Desde luego cuando vuelva Arbeloa va a tener que dar un par de vueltas a las cosas, pero lo que está claro es que aquí Mbappé tiene que ser consciente de que el madridismo no se casa con nadie.
Arbeloa decidirá
Y que si esto funciona desde luego vamos a querer que siga y que continúe, y obviamente Mbappé tendrá que luchar para demostrar que él puede seguir siendo el alma mater de este Real Madrid.
Y el que tire para adelante con los goles y con absolutamente todo.
Si bien es cierto que la posición y el ordenamiento táctico que el Madrid está mostrando en las últimas jornadas me parece muy difícil de igualar precisamente cuando vuelva Mbappé.
Así que cuidado, porque el futuro del francés puede ser mucho más oscuro y difícil de lo que mucha gente piensa, incluido él.