El triunfo del Real Madrid ante el Elche CF dejó muchas imágenes positivas, pero también una situación curiosa en el tramo final del encuentro. Álvaro Arbeloa llevó al límite la nueva normativa que regula el número de jugadores sin ficha del primer equipo que pueden estar sobre el campo.
Lo hizo, además, con precisión quirúrgica.
La modificación del reglamento esta temporada ha cambiado el criterio que existía hasta ahora. Anteriormente se exigía que hubiera al menos siete jugadores con ficha del primer equipo en el terreno de juego. Con la nueva norma, el enfoque es diferente: no puede haber más de cuatro futbolistas sin ficha del primer equipo al mismo tiempo.
Este matiz provocó dudas en algunos momentos del partido, e incluso comentarios sobre una posible alineación indebida. Sin embargo, en el banquillo del Madrid todo estaba perfectamente calculado.
La jugada táctica de Arbeloa
El partido comenzó con un solo jugador del Castilla sobre el césped: Thiago Pitarch.
En la segunda parte llegaron los primeros movimientos. Arbeloa introdujo a Daniel Yáñez, Arda Güler y Gonzalo García en sustitución de Aurélien Tchouaméni, Federico Valverde y Vinícius Júnior.
Con la entrada de Yáñez, el Madrid ya tenía dos jugadores del Castilla sobre el campo.
Poco después llegó otro cambio: Diego Aguado sustituyó a Antonio Rüdiger. Ya eran tres futbolistas sin ficha del primer equipo.
El momento clave llegó en la última ventana de sustituciones. Arbeloa dio entrada a Manuel Ángel y César Palacios. Pero al mismo tiempo retiró del campo a Pitarch.
De esta forma, el técnico equilibraba perfectamente la situación: cuatro canteranos sobre el campo, el máximo permitido por la normativa.
El Madrid terminó con 7+4
El encuentro finalizó con siete jugadores del primer equipo y cuatro futbolistas del Castilla: Manuel Ángel, Yáñez, Palacios y Aguado.
Una gestión al límite del reglamento, pero completamente legal.
Más que un riesgo, lo ocurrido en el Bernabéu fue una demostración de control absoluto del nuevo marco normativo… y también una señal clara de confianza en la cantera del Real Madrid, que volvió a tener protagonismo en una noche especial para los jóvenes de Valdebebas.