El sorteo dibuja un camino áspero para los blancos y más amable —sobre el papel— para azulgranas y rojiblancos rumbo a la final de Budapest
La UEFA Champions League ya tiene cuadro hasta la final. Y el sorteo dejó sensaciones opuestas en clave española. El Real Madrid salió con el hueso más duro: el Manchester City. En cambio, FC Barcelona y Atlético de Madrid evitaron a los gigantes y se medirán a Newcastle United y Tottenham Hotspur, respectivamente.
El clásico moderno: Real Madrid vs Manchester City
Será la quinta vez en cuatro años que blancos y ‘citizens’ se crucen en eliminatoria. Un duelo de época. Ida en el Estadio Santiago Bernabéu y vuelta en el Etihad. La serie ya es un clásico contemporáneo: de seis precedentes, cuatro sonrieron al Madrid y dos al City. Solo el Madrid-Bayern se ha repetido más veces en el siglo XXI.
El equipo de Pep Guardiola llega al alza tras reforzarse y recuperar a piezas clave. Y el morbo está servido: Erling Haaland vuelve al Bernabéu. Si los blancos avanzan, el camino apunta a espinas: Bayern Munich en cuartos y Paris Saint-Germain en semifinales, un itinerario de máxima exigencia.
Barça y Atlético, por la parte “azul”
El Barcelona evitó al PSG y se medirá al Newcastle, al que ya superó esta temporada en St. James’ Park. Rival físico, competitivo, con talento como Tonali o Gordon, pero menos jerarquía europea que los cocos del otro lado del cuadro.
El Atlético, por su parte, tendrá enfrente al Tottenham. Entre los Spurs y el Liverpool había un mundo; cayó el más abordable. Eso sí, la vuelta en Londres puede apretar. El equipo atraviesa una etapa irregular, con cambios en el banquillo, pero en Champions nadie regala nada.
Curiosidad mayor: si culés y colchoneros superan sus cruces, se enfrentarían entre sí en cuartos. Ambos habitan la parte teóricamente más accesible del cuadro —cinco Copas de Europa sumadas frente a las 31 del otro lado— donde el Arsenal emerge como amenaza principal.
Fechas y objetivo
Los octavos se disputarán entre el 10-11 y el 17-18 de marzo. Después, cuartos y semifinales antes del gran desenlace en Budapest el 30 de mayo.
Para levantar la Copa habrá que derribar, al menos, a un gigante. El Madrid lo sabe desde ya. Barça y Atlético, con un trayecto menos abrupto, también. En Europa no hay atajos. Solo noches grandes.