Parece mentira que este súper Barça y este Real Madrid en crisis,
según nos venden, estén separados por tan solo un punto en LaLiga.
Es verdad que la perspectiva puede estar algo sesgada,
pero de este tren no me baja nadie.
Lee el proyecto que Florentino podría detener en breve
Al final, el Barça probó ayer de su propia medicina:
un fuera de juego de Lamine más que cuestionable
y una rajada épica de De Jong que no descartaría
que le acabe costando algún disgusto disciplinario.
Cuando sales de Narnia
Hay momentos en los que el Barça parece vivir en Narnia.
Como si el resto de equipos no compitieran.
Y la Real Sociedad, guste más o menos,
es un señor equipo.
El problema es que cuando juegas constantemente la carta de
Lamine Yamal,
llega un punto en el que te toman la matrícula.
Y eso es exactamente lo que está pasando.
Lleva ya varios partidos en los que
no es el chaval que asombraba y destellaba.
Ojo con eso, porque ya está estudiado
en la mayoría de los estadios.
Cuando se acaba el fútbol… llegan los memes
Así que cuando se apaga Lamine,
te quedas con Jotajordi,
llenando X de memes de Gil Manzano,
fotos con el Real Madrid
y gritos histéricos de “robo”.
Hombre… robo,
el que protagonizó tu club durante 20 años, amigo.
Pero en fin.
La falta de costumbre
Lo que realmente se nota es la falta de costumbre.
No están habituados a que un árbitro
les perjudique de forma continuada.
Ahora lo han vivido en sus propias carnes
y están como si se les hubiera olvidado el Hemoal.
Normal.
Yo estaría igual.
Nada nuevo bajo el sol.
La realidad de la clasificación
La realidad es tozuda:
ellos tienen 49 puntos,
nosotros 48.
Y si mañana ganamos al Mónaco,
el subidón moral puede ser tremendo.
Así que mientras ellos lloran,
nosotros a lo nuestro.
LaLiga sigue viva.