JOTA REAL MADRID

HERVIDERO A ESTALLAR

Así fue la REACCIÓN fuera de cámara de Florentino a la pitada… y así están las cosas

Como os comenté en alguno de los vídeos, ayer tuve la oportunidad de conocer
qué ocurrió entre bambalinas tras la monumental pitada del sábado.
Aunque no estuve físicamente en el Bernabéu, varias personas que sí lo vivieron
en directo me trasladaron una sensación muy clara:
no fue una pitada parcial ni sectorial.

Lee Jotajordi inunda Twitter de lágrimas

No fueron diez, ni quince, ni mil aficionados.
Fue prácticamente la totalidad del estadio,
algo que muchos no recordaban desde 2005,
el año de la dimisión de Florentino Pérez.

Sorpresa e incredulidad en el palco

Florentino no esperaba una reacción de tal magnitud.
En su historial figura un mandato largo, con entrega, sacrificio y una gestión
que ha marcado época. Eso es incuestionable.

Pero también es humano, y como tal comete errores.
La pitada no responde a toda su trayectoria,
sino a lo que el madridismo percibe en los últimos 18 meses.
Y eso es algo que, según me cuentan, Florentino no termina de aceptar.

Su reacción fue una mezcla de sorpresa, incredulidad y decepción.
Él siente que ha hecho un esfuerzo personal extraordinario
y que, de repente, ese esfuerzo se le vuelve en contra.

La historia del Bernabéu se repite

Sin embargo, Florentino sabe perfectamente que el Bernabéu
ha pitado a los más grandes.
Y que eso nunca ha significado el olvido.

Al contrario: cuando se marchan,
el recuerdo suele volverse afectuoso.
Y Florentino, llegado el día, no será una excepción.

El problema no es la pitada en sí,
sino no entender su origen.

Un enfado que no debe convertirse en ruptura

La afición está muy enfadada y lo expresa con claridad.
Eso forma parte de la esencia del Real Madrid:
el socio es soberano.

Nadie está por encima del escudo.
Y ese es un principio que Florentino conoce,
pero que en este momento parece haberle descolocado.

Según me trasladan, su reacción fue más emocional de lo aconsejable,
probablemente por miedo o por sorpresa.
No le gustó nada lo ocurrido y, sobre todo,
no lo entendió.

El círculo de confianza, en el foco

Otro punto clave que me señalan es la necesidad de
revisar su círculo de confianza.
Y no, no hablo exclusivamente de Anás Laghari.

Hablo de quienes le están empujando hacia una
dinámica de confrontación permanente:
romper con todo, denunciar a todos,
abrir frentes por todas partes.

Esa estrategia, lejos de fortalecerle,
le aísla y le aleja del equipo,
que debería ser la prioridad absoluta.

Independencia sí, aislamiento no

El Real Madrid debe aspirar a una
independencia total del fútbol español,
especialmente después de lo ocurrido con el caso Negreira.
Eso es comprensible.

Pero independencia no puede significar
jugar completamente solo.
Siempre hay que mantener puentes,
porque ningún club sobrevive aislado.

Tiempo para la calma… y para el fútbol

La esperanza es que Florentino
recapacite con frialdad
y vuelva a poner el foco donde ahora mismo es imprescindible:
el equipo y el césped.

Todo lo demás puede esperar.
Las guerras institucionales, las batallas políticas,
las estrategias a largo plazo.

Porque mientras tanto,
tras el pinchazo del Barça,
estamos a un solo punto.

Y en el Real Madrid,
cuando hay Liga,
siempre hay partido.

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