Un anuncio inesperado
Cuando Xabi Alonso confirmó inesperadamente que Mbappé estaba volando a Arabia, dejó a toda la sala de prensa enmudecida.
En realidad no sabemos si es estrategia o realidad, porque es bien raro que haya pasado de «cuidado, que tiene que ir sin plazos» a «está viniendo y lo mismo juega». No sé, no las tengo todas conmigo.
Si es verdad, es una gran noticia
Pero asumiendo que fuera verdad, es una buena noticia, eso seguro. Es el máximo goleador y frente al Barça, habrá que tener armas.
Lo único que reconozco que me da miedo es que fuerce. Como Rüdiger. Ahora lo mismo le hemos perdido para quién sabe cuánto, pero es que no había otra.
Las dudas también existen
También entiendo a los críticos, a aquellos que dicen que mejor que no venga. Dos partidos sin él, dos victorias consecutivas. Es como si con él pudiéramos ganar, pero de otra manera.
Hay muchos que todavía creen que está aquí para récords individuales y listo. Por ejemplo, nadie se explica cómo forzó con el Talavera. Impensable, pero lo hizo. Y no gustó.
El Madrid vive de ganar
Pero el Madrid vive de las victorias y si sus goles nos las traen, evidentemente bienvenidos sean. También los de Gonzalo, ojo, al que queremos un montón. Pero en estas cosas, como en todo, hay jerarquías y él las sabe.
El caso Vinicius
Al que no sé si veremos (en plan espectacular, me refiero) es a Vinicius. Estar estará en el once, seguro, pero de ahí a comparecer, es otra historia.
Son muchas ausencias ya, y más en los momentos decisivos.
Ayer se derrumbó en el banquillo y es normal. Sólo nos queda mandarle ánimo, aunque sepamos que en el Real Madrid sólo se vive de los resultados.
Todo o nada contra el Barça
En cualquier caso, no sólo Vinicius: con el Barça todos tienen que estar al 200%, porque si no, nos podemos llevar un chasco grande. Esperemos que no.
Las sensaciones son buenas, e incluso una derrota no significaría la destitución de Alonso.
Ojalá que así sea.