El Real Madrid regresa ma?ana a la competici?n frente al Elche y, aunque sobre el papel deber?a ser un partido asequible, lo cierto es que llega en uno de los momentos m?s delicados de la era Xabi Alonso. El par?n ha servido para calmar el ruido medi?tico, pero no para despejar las dudas. Y la gran inc?gnita que flota en Valdebebas es simple, directa y determinante: ?qu? versi?n de Xabi veremos ma?ana?
Porque a estas alturas, hay dos Xabis claramente diferenciados: el Xabi estricto, el t?cnico que lleg? con discurso de meritocracia absoluta, autoridad, m?todos exigentes y tolerancia cero? y el Xabi continuista, el que parece temer sentar a las vacas sagradas, el que repite alineaciones por jerarqu?a y no por rendimiento, y el que transmite, hacia dentro y hacia fuera, una sensaci?n de debilidad que no se puede permitir en el banquillo del Real Madrid.
?? Ma?ana se empieza a resolver cu?l de los dos es el verdadero
El choque ante el Elche ser? la primera gran prueba de fuego tras el terremoto generado por los pinchazos ante Liverpool y Rayo. Dos partidos que han dejado tocado al equipo, cuestionado al entrenador y abierto un debate feroz sobre la autoridad de Xabi dentro del vestuario.
Porque ahora todo el mundo mira lo mismo: ?se atrever? Xabi a dejar fuera a quienes han bajado los brazos? ?Habr? castigo para los desconectados? ?Para los que parecen m?s preocupados por su estatus que por el escudo? ?Para los que, seg?n muchas informaciones, han tensado la cuerda con el entrenador hasta l?mites insostenibles?
Si Xabi opta por mantener el bloque habitual, por seguir confiando en los mismos, por dar continuidad a los jugadores que no est?n funcionando, el mensaje ser? claro: prioriza la paz interna a la autoridad t?cnica. Pero si decide que, despu?s de todo lo ocurrido, algunos deben sentarse? entonces estaremos ante el Xabi que muchos madridistas esperan: el que manda, el que decide y el que no se deja manejar.
? El partido de ma?ana abre la cuenta atr?s
La realidad en el club es m?s cruda de lo que algunos quieren aceptar: Xabi Alonso se juega su futuro en las pr?ximas tres semanas. Una vez terminado el par?n, comienza un calendario donde cada tropiezo contar? el doble. El Madrid sabe que, si no recupera la autoridad, la energ?a y el ritmo competitivo, el proyecto puede torcerse antes de Navidad.
Y en medio de todo esto aparece el nombre que ya se repite en cada conversaci?n en los despachos del Bernab?u: Manchester City. El partido del 10 de diciembre no es un partido m?s: es el examen final. El momento que puede terminar de consolidar a Xabi? o sentenciarlo.
Porque, por mucho que algunos intenten dulcificar la situaci?n, en el club lo saben: si el Real Madrid llega mal, juega mal y sale mal del duelo ante el City, el proyecto entrar? en cuidados intensivos. No es cuesti?n de drama, es cuesti?n de exigencia. El Madrid vive para la Champions, y llegar a ese partido en crisis ser?a dinamitar toda la confianza.
? Lo del Elche, sobre el papel, no deber?a ser un problema? pero lo es
El Madrid deber?a ganar. El Elche, en circunstancias normales, no deber?a suponer una amenaza real. Pero la clave no est? en el resultado: est? en el c?mo. En la actitud. En la energ?a. En si Xabi logra reconectar al grupo. En si vemos un equipo reconocible o un conjunto disperso como en los ?ltimos dos encuentros.
El partido de ma?ana tiene algo especial: puede ser el principio de la remontada o el inicio del fin. Todo depender? de qui?n sea el Xabi que aparezca. Y ahora mismo, nadie en el madridismo lo tiene claro.
Lo que s? est? claro es que el tiempo se ha acabado. Y ma?ana empieza la verdad.