Incre?ble, pero cierto. La Liga ha anunciado oficialmente que presentar? una denuncia contra la AFE (Asociaci?n de Futbolistas Espa?oles) por las protestas de los jugadores durante la pasada jornada, esas mismas que simbolizaron el rechazo masivo al partido Villarreal-Bar?a en Miami y que, en buena medida, terminaron provocando su cancelaci?n. ??
El gesto pac?fico de los futbolistas ?unos 20 segundos de par?n en se?al de protesta? fue recibido con comprensi?n y apoyo en todo el pa?s? menos en los despachos de La Liga. All?, Javier Tebas no solo no ha asumido el fiasco del ?plan Miami?, sino que ahora busca represalias. Ha ordenado la apertura de un procedimiento contra la AFE, acus?ndola de fomentar una protesta ?no autorizada? y de ?interferir en el normal desarrollo de la competici?n?. ????
Una vez m?s, el presidente de La Liga demuestra que no tolera la disidencia ni la cr?tica. Y lo m?s grave es que, en lugar de reconocer que el proyecto fracas? por su propia falta de di?logo, prefiere culpar a todos los dem?s: al Real Madrid, al CSD, a la CONCACAF, al Villarreal, al Gobierno? y ahora a los propios jugadores. La actitud es la misma de siempre: buscar enemigos donde hay v?ctimas de su mala gesti?n.
Si Tebas fuera un dirigente ?ntegro, esta ser?a la ocasi?n para dar un paso al lado. Pero no: prefiere la revancha antes que la autocr?tica. Se aferra al poder con u?as y dientes, incluso cuando su credibilidad se desmorona dentro y fuera de Espa?a. Y no hay que olvidar que ya tiene un apercibimiento previo del TAD, adem?s de una denuncia reciente presentada por Miguel ?ngel Gal?n que sigue su curso. Si contin?a por este camino autoritario y de desprecio a los futbolistas, su carrera al frente de La Liga podr?a tener los d?as contados. ?
El f?tbol espa?ol est? cansado de estas guerras personales. Tebas ha pasado de ser un gestor a convertirse en un agitador, incapaz de aceptar que el modelo que ?l defiende ya no encaja con el esp?ritu del deporte moderno. La AFE, al menos, ha hecho lo que deb?a: defender la voz de los jugadores. Y si eso le molesta, quiz?s el problema no sea la protesta? sino su forma de gobernar. ??