José Mourinho no acostumbra a regalar elogios y, cuando los concede, cada palabra tiene un significado. En la rueda de prensa previa a la visita del Real Madrid al Elche, el técnico portugués dedicó una respuesta especialmente significativa a Arda Güler, uno de los futbolistas con mayor talento de la plantilla blanca.
Mourinho reconoció que otras personas del club pueden explicar mejor la transformación física que ha experimentado el internacional turco desde su llegada. Sin embargo, en lo puramente futbolístico fue rotundo: destacó su visión, su capacidad para tomar decisiones, la estabilidad que aporta al juego y una creatividad que no está al alcance de cualquiera.
««Arda Güler tiene un potencial fantástico y una influencia enorme en el juego del Real Madrid».»
El entrenador también quiso dejar claro que el análisis interno va mucho más allá de los goles y las asistencias. Es una apreciación importante. Güler no solo aparece en la estadística final: participa en la construcción, encuentra espacios entre líneas y puede cambiar el ritmo de un encuentro con un solo pase.
Mourinho evitó colocarle todavía la etiqueta de estrella absoluta, pero admitió que ya se encuentra muy cerca de ese escalón.
La opinión del Dr. J
Esta es una noticia extraordinaria para el madridismo. Arda Güler ha tenido que convivir desde muy joven con unas expectativas gigantescas, pero cada vez parece más preparado para asumir responsabilidad.
No necesita convertirse en una copia de ningún jugador anterior: posee una zurda, una visión y una personalidad propias.
Lo más importante es que Mourinho no está hablando únicamente de futuro. Está reconociendo una influencia presente. En un calendario cargado y con tantos perfiles distintos en el centro del campo, el turco puede ser el futbolista que aporte imaginación cuando los partidos se cierren.
En el Real Madrid nadie recibe un puesto por su nombre ni por su potencial. Hay que ganárselo cada día. Pero si Güler mantiene esta progresión, la discusión dejará de ser si debe jugar más y pasará a ser cómo construir el equipo para explotar todo su talento.
Mourinho confirma lo que muchos madridistas ya ven: Arda Güler ha dejado de ser solamente una promesa y está muy cerca del máximo nivel.