Álvaro Arbeloa compareció antes del duelo ante el Sevilla FC en una rueda de prensa marcada, una vez más, por dos nombres propios: Kylian Mbappé y José Mourinho.
En apenas ocho minutos y medio, el técnico madridista trató de apagar cualquier incendio con Mbappé después de las declaraciones del delantero tras el partido frente al Real Oviedo. Arbeloa quiso transmitir absoluta normalidad y dejó claro que no existe ningún conflicto con el francés.
“Justo subía para aquí y lo acabo de ver. Le he dicho que estuviese tranquilo, que ya me encargaba yo”, explicó el entrenador blanco.
“No entendería que Mbappé no quisiera jugar”
Arbeloa defendió públicamente el enfado del atacante francés por no haber sido titular y aseguró que comprende perfectamente la reacción de un futbolista de élite.
“No comprendería que Kylian Mbappé no quisiera jugar con su equipo incluso en una situación como esta”, afirmó.
El técnico explicó que ya había hablado previamente con el delantero sobre la decisión técnica y que consideró mejor darle minutos en la segunda mitad para que llegase en mejores condiciones al partido contra el Sevilla.
“Mi relación con Mbappé sigue siendo la misma”, insistió el entrenador, rebajando así cualquier interpretación de ruptura interna.
Arbeloa vuelve a elogiar a Mourinho
Pero el momento más contundente de la rueda de prensa llegó al hablar sobre la posibilidad de que Mourinho vuelva al banquillo del Real Madrid.
Arbeloa no escondió su admiración por el técnico portugués y prácticamente le abrió las puertas del club.
“Para mí, como jugador y sobre todo como madridista, Mourinho es el número 1”, declaró.
Y fue todavía más lejos:
“José es y será siempre ‘uno di noi’. Si está aquí la temporada que viene, estaré muy feliz de verle de vuelta en casa”.
Las palabras del entrenador llegan en plena oleada de rumores sobre el posible regreso del portugués para reconstruir un vestuario que atraviesa una de las mayores crisis internas de los últimos años.
“No comparto lo de vestuario ingobernable”
Pese a todas las polémicas de las últimas semanas, Arbeloa rechazó definir la situación interna del equipo como un “vestuario ingobernable”.
“No entiendo lo del vestuario ingobernable, no lo comparto”, respondió cuando fue cuestionado por el caos interno.
El técnico también negó sentirse derrotado por la experiencia y aseguró que estos cuatro meses en el primer equipo han supuesto “un aprendizaje enorme”.
“Era un entrenador de Primera Federación y me marcho habiendo entrenado al Real Madrid y disputado partidos de Champions”, señaló.
La gran decepción de Arbeloa
Finalmente, Arbeloa reconoció que lo que más le duele de esta etapa es no haber conseguido títulos.
“Lo más complicado en este club es cuando no ganas”, confesó.
“El no haber podido ayudar al club y a los jugadores a ganar títulos es la mayor decepción que me llevo de estos cuatro meses”.