La crisis interna del Real Madrid ya no se puede esconder. Lo sucedido en los últimos días con Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni ha terminado por destapar una situación que, según distintas fuentes cercanas al club, lleva mucho tiempo deteriorándose dentro de Valdebebas.
Ancelotti logró sostener el vestuario
Aunque el estallido definitivo ha llegado ahora, el desgaste interno venía desde la pasada temporada. La figura de Carlo Ancelotti consiguió mantener unido al grupo durante meses, incluso en momentos donde ya existían tensiones importantes entre varios pesos pesados del vestuario.
El técnico italiano actuó muchas veces como mediador y consiguió apagar conflictos que amenazaban con explotar públicamente, especialmente tras algunas derrotas dolorosas en Champions League. Su autoridad dentro del grupo frenó situaciones que ahora han terminado descontrolándose.
Un grupo dividido desde el inicio de temporada
Desde el comienzo del actual curso, la convivencia dentro del vestuario se fue deteriorando poco a poco. Algunos futbolistas dejaron prácticamente de tener relación entre ellos y las diferencias comenzaron a trasladarse incluso al terreno de juego.
En el club existía la sensación de que la enorme calidad individual de la plantilla terminaría imponiéndose por encima de cualquier problema interno, pero la realidad terminó siendo muy diferente. El equipo alternó partidos de gran nivel con desconexiones inexplicables y nunca logró sostener una estabilidad competitiva.
Filtraciones y pérdida total de confianza
Uno de los aspectos que más preocupa dentro de Valdebebas es la cantidad de filtraciones internas que han ido apareciendo durante toda la temporada.
En el club hablan directamente de una pérdida absoluta de lealtad dentro del vestuario. Discusiones privadas, empujones, enfrentamientos y diálogos internos terminaron llegando constantemente a la prensa, algo que ha generado una enorme desconfianza entre jugadores, cuerpo técnico y dirigentes.
La situación llegó a tal punto que, según algunas fuentes, incluso se llegó a valorar internamente la posibilidad de realizar “trampas” para intentar descubrir al responsable de las filtraciones.
Arbeloa, superado por la situación
Dentro del club también existe autocrítica respecto a la gestión deportiva. En Valdebebas reconocen que la decisión de colocar a Álvaro Arbeloa al frente del primer equipo terminó llegando demasiado pronto para un vestuario tan complejo y desgastado emocionalmente.
No se cuestiona su capacidad como entrenador, pero sí la dificultad de asumir el control de un grupo completamente fracturado y lleno de tensiones acumuladas.
Se avecinan decisiones drásticas
Tras los últimos acontecimientos, el Real Madrid prepara cambios importantes de cara al próximo verano. La sensación dentro del club es que ya no basta únicamente con fichar jugadores o cambiar de entrenador: consideran que hace falta una reconstrucción profunda del vestuario.
En Valdebebas quieren recuperar una idea que consideran perdida durante esta temporada: que cada futbolista sienta el peso y la responsabilidad de vestir la camiseta del Real Madrid por encima de cualquier interés individual.