La crisis interna del Real Madrid sigue creciendo después del fuerte episodio protagonizado por Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni en Valdebebas. Tras el enorme revuelo generado por la pelea entre ambos futbolistas, el centrocampista uruguayo decidió pronunciarse públicamente para dar su versión de los hechos y rebajar la gravedad de lo ocurrido.
Valverde niega una pelea a golpes
A través de una historia publicada en Instagram, Valverde reconoció el fuerte encontronazo con su compañero, aunque negó que hubiese existido una agresión directa entre ambos.
El uruguayo explicó que todo se originó por “el cansancio, la frustración y la tensión acumulada” tras una temporada muy complicada para el equipo blanco. Además, dejó entrever su malestar por las filtraciones internas que terminaron haciendo público el conflicto.
“En un vestuario normal estas cosas pasan y se solucionan entre nosotros. Evidentemente acá hay alguien detrás que corre rápido con el cuento”, escribió el jugador, dejando un mensaje que apunta directamente a posibles filtraciones desde dentro del club.
El origen de la tensión
Según distintas versiones cercanas al vestuario, el conflicto venía creciendo desde el día anterior. Valverde sospechaba que Tchouaméni había filtrado a la prensa la primera discusión ocurrida entre ambos y eso terminó generando un ambiente muy hostil tanto en el entrenamiento como posteriormente en el vestuario.
Durante la práctica hubo varias entradas fuertes y cruces constantes entre ambos jugadores. Más tarde, ya en el interior del vestuario, la discusión volvió a subir de tono.
Aunque inicialmente trascendió que Tchouaméni había golpeado a Valverde, el propio entorno del uruguayo sostiene que la herida se produjo tras golpearse accidentalmente contra una mesa o al caer durante el tumulto.
Parte médico y reposo obligatorio
Horas después del incidente, el Real Madrid emitió un comunicado oficial confirmando la apertura de expedientes disciplinarios para ambos futbolistas.
Además, el club informó que Valverde sufrió un traumatismo craneoencefálico y deberá permanecer entre 10 y 14 días en reposo siguiendo el protocolo médico establecido.
El mediocampista ya se encuentra en su domicilio y evoluciona favorablemente.
Un vestuario completamente fracturado
Más allá de la versión oficial y de los intentos por bajar la tensión públicamente, la realidad es que el ambiente dentro del Real Madrid sigue siendo extremadamente delicado.
Las filtraciones constantes, las discusiones internas y el desgaste acumulado por una temporada sin títulos han terminado explotando en el peor momento posible para el club. Mientras tanto, en Valdebebas crece la preocupación por una situación que ya se ha convertido en una auténtica crisis de vestuario.