Mourinho toma ventaja total
José Mourinho va a ser el próximo entrenador del Real Madrid. Y esto, sinceramente, casi que lo puedo afirmar con bastante contundencia, porque después de algunas llamadas telefónicas en el día de ayer lo que me quedó muy claro es lo siguiente: Jürgen Klopp no ha hecho absolutamente ningún gesto por venir al Real Madrid.
No ha habido contacto de ningún tipo, de ninguna manera. No sé hasta qué punto lo de Kroos podía ser más o menos cierto o si realmente hubo algún intento indirecto, pero si lo hubo, desde luego no ha tenido ningún efecto. El técnico alemán no parece dispuesto a salir de su retiro para sentarse en el banquillo del Real Madrid.
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Mourinho, todo o nada por el Madrid
En el lado contrario, me confirmaban algo muy distinto: José Mourinho está poniendo toda la carne en el asador. Está haciendo todo lo posible por volver al Real Madrid.
Ha habido contactos, ha habido movimientos, y parece que incluso ha intentado comunicarse en varias ocasiones con Florentino Pérez, ya sea directamente o a través de su agente, Jorge Mendes. Es decir, el interés del portugués es total, absoluto.
Y esto, dentro del club, no ha pasado desapercibido. De hecho, Florentino habría valorado positivamente esa insistencia, porque demuestra algo que ahora mismo es clave: ganas reales de venir.
¿Por qué quiere volver Mourinho?
La pregunta es evidente: ¿por qué Mourinho quiere volver ahora?
La respuesta probablemente sea sencilla: cree que puede reconducir al Real Madrid. Cree que tiene la capacidad de volver a poner orden en un vestuario descontrolado y, además, ve una oportunidad clara de regresar a la élite máxima.
Al igual que ocurrió con Carlo Ancelotti, que muchos daban por acabado y volvió para ganar dos Champions, Mourinho puede estar viendo esta etapa como su última gran oportunidad de volver a la cima del fútbol europeo.
Una elección… por descarte
Ahora bien, hay algo que personalmente no me gusta nada: la forma en la que se está eligiendo al entrenador.
Da la sensación de que no es una apuesta firme, sino más bien una decisión por descarte. Klopp no viene, no hay alternativas claras… y entonces aparece Mourinho.
Y eso es peligroso, porque puede significar que se repiten los mismos vicios de siempre: una directiva que marca el camino y un entrenador que tiene que adaptarse sin tener el control real del proyecto.
El gran miedo: el poder real de Mou
La gran duda es clara: ¿tendrá Mourinho mando en plaza real?
Porque si analizamos los últimos 15 años del Real Madrid, la respuesta no invita al optimismo. Salvo momentos puntuales como el Zidane de su segunda etapa, ningún entrenador ha tenido control total. Y cuando lo han intentado, han acabado desgastados… o directamente fuera.
Incluso Zidane, cuando empezó a tener peso real, terminó sufriendo filtraciones, desgaste interno y un final bastante abrupto.
Conclusión: ilusión… pero con cautela
Aun así, si finalmente es Mourinho, tengo que decirlo: una parte de mí se alegra.
Porque algo puede quedar de aquel Mourinho de 2011. De aquel entrenador que vino a poner orden, carácter, competitividad y mentalidad ganadora en un equipo que lo necesitaba desesperadamente.
Y ahora mismo, sinceramente, el Real Madrid vuelve a necesitar exactamente eso.
Alguien que reconduzca la situación.
Y quizá, solo quizá, ese alguien vuelva a ser José Mourinho.