La derrota del Real Madrid frente al Bayern Múnich no solo dejó dolor deportivo, también reabrió viejos debates dentro del madridismo. Uno de ellos apunta directamente al centro del campo: la necesidad de un organizador capaz de mandar en los partidos grandes.
Tras la caída europea, en El Larguero volvió a salir con fuerza el nombre de Martín Zubimendi, futbolista que estuvo en la órbita blanca el pasado verano antes de terminar fichando por el Arsenal FC.
El Madrid notó la falta de control
Ante el Bayern, el conjunto blanco fue superior en varios tramos, pero volvió a mostrar dos carencias repetidas durante la temporada:
- Falta de acierto en los metros finales
- Ausencia de un mediocentro organizador en momentos clave
Ese perfil encajaba precisamente con Zubimendi.
Triunfo inmediato en Inglaterra
El centrocampista español firmó por el Arsenal en una operación cercana a los 70 millones de euros y está dejando un rendimiento notable.
Según los datos citados, suma seis goles y tres asistencias en 48 partidos entre todas las competiciones.
Habla sobre su presente
En conversación con Manu Carreño, Zubimendi analizó el momento de su equipo con tono autocrítico.
Reconoció que hubo semanas extrañas, aunque valoró positivamente la situación global del curso.
También elogió al Atlético
El internacional español también habló del Atlético de Madrid, al que definió como un rival fuerte, sólido y con una identidad muy marcada.
Además, destacó la inversión reciente del club rojiblanco y el trabajo de su entrenador.
La pregunta sobre el Real Madrid
El momento más esperado llegó cuando fue consultado por el interés del Real Madrid.
Su respuesta fue clara: considera ese episodio parte del pasado y aseguró estar totalmente centrado y feliz en su actual club.
Debate reabierto en Valdebebas
Las palabras de Zubimendi llegan justo cuando el Real Madrid vuelve a analizar cómo reconstruir su centro del campo.
La salida de referentes históricos y la falta de dirección en partidos grandes han dejado un vacío evidente.
Oportunidad perdida
El nombre ya no parece una opción inmediata, pero su caso deja una reflexión abierta en el madridismo:
Quizá el perfil que necesitaba el equipo estuvo sobre la mesa… y dejó pasar el tren.