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Florentino Pérez baja al vestuario y lanza un mensaje de fe

Florentino Pérez no quiso dejar solo al vestuario del Real Madrid tras la derrota por 1-2 ante el Bayern Múnich en la ida de los cuartos de final de la Champions League. El presidente blanco bajó personalmente a la zona interna del Santiago Bernabéu para transmitir un mensaje claro: confianza total en la remontada.

“Vamos a ganar en Múnich, el que no crea que se quede en casa”, fue la frase que marcó el tono del discurso, en línea con el mensaje que previamente había dejado Álvaro Arbeloa en rueda de prensa.

Un precedente que alimenta la esperanza

Florentino recordó a los jugadores que el Real Madrid ha sabido competir —y ganar— en escenarios complejos como el Allianz Arena. De hecho, el conjunto blanco no cae en Múnich desde 2012, un dato que refuerza la creencia interna de que la eliminatoria sigue abierta.

Ejemplos no faltan: el histórico 0-4 en 2014 o las victorias por 1-2 en 2017 y 2018 son referencias recientes que alimentan la narrativa de la remontada.

Confianza pese a un escenario adverso

La situación es complicada, pero en el club no hay espacio para el pesimismo. El análisis interno apunta a que el equipo fue capaz de generar peligro —hasta nueve disparos a puerta—, aunque sin la eficacia necesaria. Vinícius Jr. y Kylian Mbappé no estuvieron acertados de cara a gol, un factor que terminó siendo determinante.

Aun así, consideran que hay argumentos futbolísticos para hacer daño al equipo de Vincent Kompany en la vuelta.

El vestuario, reforzado por la presencia del presidente

La visita de Florentino fue recibida con entusiasmo por parte de los jugadores. Su presencia no solo sirvió como respaldo institucional, sino también como impulso anímico en un momento clave de la temporada.

Dentro del vestuario ya se habla abiertamente de la posibilidad de lograr la hazaña en Baviera y meterse entre los cuatro mejores equipos de Europa.

Una estadística que desafía al Real Madrid

Los números, sin embargo, no están del lado del conjunto blanco. El Real Madrid solo ha remontado una vez tras perder como local en la ida de una eliminatoria europea. Por su parte, el Bayern apenas ha dejado escapar cruces después de ganar a domicilio.

Aun así, el peso del escudo y la historia reciente invitan a no descartar nada.

Objetivo claro: ganar en Múnich

El planteamiento es directo: ganar el partido. Una victoria permitiría, como mínimo, forzar la prórroga y mantener viva la eliminatoria.

En el vestuario hay convencimiento. El mensaje de Florentino ha calado: este Real Madrid ya ha demostrado en múltiples ocasiones que, en Europa, lo improbable también puede convertirse en realidad.

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