El Real Madrid ya encara las horas previas al gran duelo ante el Bayern Munich en la ida de los cuartos de final de la Champions League. Y lo hace con una noticia positiva en Valdebebas: Ferland Mendy ha completado parte del entrenamiento junto al grupo.
Mendy, la novedad en Valdebebas
El lateral francés fue la gran sorpresa de la sesión. Tras varios días al margen, ya pisa césped con sus compañeros, lo que abre la puerta a su posible presencia en la convocatoria.
Eso sí, dentro del cuerpo técnico hay cautela. La eliminatoria es larga y exigente, y no se quiere correr ningún riesgo innecesario en el partido de ida.
Solo dos bajas confirmadas
A día de hoy, Álvaro Arbeloa solo cuenta con dos ausencias seguras: Thibaut Courtois y Rodrygo Goes.
El resto de la plantilla está disponible, algo clave en un momento donde cada detalle puede marcar la diferencia.
Ambiente de gran noche europea
En Valdebebas se respira ese clima especial que solo aparece en semanas de Champions. El equipo sabe que gran parte de la temporada pasa por esta eliminatoria.
La derrota ante el Mallorca ha dejado muy tocadas las opciones en Liga, por lo que el foco es total en Europa. No hay margen de error.
Un clásico de la Champions
El cruce ante el Bayern vuelve a poner sobre la mesa uno de los duelos más históricos del fútbol europeo.
El Real Madrid llega tras eliminar al Manchester City en otra eliminatoria de alto voltaje, mientras que el conjunto alemán representa un rival de máxima exigencia, con experiencia y pegada.
El Bernabéu, factor clave
En el club tienen claro que el Santiago Bernabéu debe jugar su partido. El objetivo es generar un ambiente similar al vivido ante el City, donde el equipo dio un paso adelante en intensidad y compromiso.
La afición espera ver un equipo reconocible, competitivo y conectado desde el primer minuto.
Respeto total entre gigantes
Tanto en Madrid como en Múnich hay respeto absoluto. El Bayern sabe perfectamente lo que significa enfrentarse al rey de Europa, mientras que en el vestuario blanco son conscientes del potencial ofensivo del rival.
La eliminatoria se decidirá en dos partidos, pero todo empieza en el Bernabéu.
Y en noches así, el Real Madrid suele sentirse en casa.
