En un espectacular artículo en el diario Marca por parte de Juan Ignacio García Ochoa se ha desvelado una información que para los madridistas es auténtica música, porque confirma el apoyo en unanimidad total que hay con respecto a Arbeloa por parte de los jugadores, que no son desde luego cosa de poco en todo este entramado, porque una cosa es que el presidente del Real Madrid sea Florentino Pérez y otra cosa muy distinta es que en el vestuario haya divisiones, grupos, bandos o jugadores individuales egoístas que no piensan más que en sí mismos.
Y esta era precisamente una de las situaciones con las que Arbeloa tenía que lidiar prácticamente desde el principio, sabía que el vestuario estaba dividido, que había gente que no quería la salida de Xabi Alonso y otra que directamente no podía ver al técnico tolosarra, es decir había una herida abierta, una fractura importante que había que tratar y cicatrizar, y desde luego no era nada sencilla, pero Arbeloa optó por lo más básico y a la vez lo más efectivo, la comunicación directa con el jugador.
También te puede interesar: ¡VAN A FIRMAR! El crack que YA TIENE la oferta de Florentino sobre la mesa
Hablar con cada uno de ellos de manera individual y también colectiva, hasta el punto de hacerles entender que son los mejores, que crean en el proyecto, que saquen su mejor versión, que la suma de lo individual mejora lo colectivo, y eso ha calado profundamente, ya no solo en lo que vemos públicamente, como los abrazos de Vinicius o Valverde, que son pesos pesados del vestuario, sino también en otros casos como el de Güler, que después de aquellos gestos polémicos en un cambio, una semana después estaba abrazándose al entrenador.
Y no solo eso, sino que jugadores como Brahim o Fran García han confirmado por sí mismos que cuando uno trabaja duro tiene su oportunidad con Álvaro Arbeloa, es decir aquí nadie juega por decreto, aunque desde fuera pudiera parecerlo, al contrario, el mensaje es claro, trabajar, competir y rendir, pero al mismo tiempo sintiéndose protegidos, porque Arbeloa ha dejado claro en rueda de prensa que para él lo primero son sus jugadores, que hay que cuidarles, que les considera los mejores del mundo y que confía en ellos ciegamente.
Convence a todos
Y ese mensaje ha calado tanto en el grupo que incluso hemos visto escenas como un partidillo de pádel entre varios jugadores, algo que refleja que la unión y el buen ambiente han vuelto al vestuario, y cuando eso ocurre los resultados acompañan, por eso ahora mismo parece muy lejana cualquier posibilidad de conflicto interno o de que le hagan la cama al entrenador.
Porque Arbeloa se ha ganado prácticamente a todo el vestuario, que ha entendido que el esfuerzo individual suma para el colectivo, y que el equipo está preparado para luchar por todo, así que ojalá que esta dinámica continúe, que la sintonía se mantenga y que el Real Madrid siga creciendo desde esta base tan sólida.