El proyecto de ampliación y mejora del entorno del Real Madrid en el Estadio Santiago Bernabéu ha sufrido un nuevo frenazo judicial. El Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM) ha desestimado el recurso presentado por el club y el Ayuntamiento, manteniendo así la suspensión de las obras de dos aparcamientos y un túnel en la zona.
No es un golpe menor. Se trata de una infraestructura clave dentro del nuevo concepto de estadio que el Madrid lleva años desarrollando, no solo a nivel deportivo, sino también como motor económico.
La clave: el “interés público”
La justicia respalda la decisión previa al considerar que no queda suficientemente justificado el interés público de estas obras. Todo nace de la denuncia de la asociación vecinal AVPB, que ya había logrado paralizar el proyecto meses atrás.
El objetivo del auto es claro: evitar que las obras avancen hasta un punto sin retorno en caso de que la resolución final sea contraria.
Un negocio a largo plazo
El plan contemplaba la construcción de dos grandes parkings en zonas estratégicas como Castellana y Padre Damián, con una concesión de explotación de hasta 40 años.
No era solo una mejora logística para los días de partido. Era también una pieza importante dentro del modelo de ingresos del club.
El Madrid, tranquilo y a la espera
Pese al revés, en el club no hay sensación de derrota. La entidad confía en encontrar una vía legal que permita desbloquear la situación.
Además, la batalla no ha terminado. Existe la posibilidad de presentar un recurso de casación en un plazo de 30 días.
Mucho más que un estadio
El Bernabéu ya no es solo fútbol. Es eventos, negocio, ciudad. Y cualquier decisión que afecte a su desarrollo tiene impacto más allá del césped.
De momento, las máquinas se detienen. Pero en los despachos… el partido sigue en juego.