Como muchos de vosotros percibisteis ayer, efectivamente Kylian Mbappé terminó en el banquillo en lugar de ser titular, algo que se había ido diciendo y filtrando a la prensa durante la semana, que el jugador francés iba a estar preparado para salir de inicio en el derbi, y sin embargo se quedó fuera del once, igual que también ocurrió con Trent Alexander-Arnold, tal y como os comenté anoche, Florentino parece haber intervenido.
Esto fue un castigo, una forma clara de llamar la atención, de dejar claro que el entrenador del Real Madrid, por muchas sonrisas y por mucha protección pública que quiera dar a sus jugadores, no pierde de vista lo importante, y está completamente comprometido con mantener el orden dentro de la plantilla, con exigir una disciplina que debe ser innegociable en un club como el Real Madrid.
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Y lo de Mbappé concretamente, con respecto a la selección y a su convocatoria inesperada, fue algo que no sentó nada bien en la directiva, algo que le tiene que hacer entender al jugador cómo funcionan las cosas en el club blanco, porque después de estar en París, y más allá del tema de la rodilla, el hecho de haberse tomado un fin de semana de descanso, de divertimento, acompañado o no, es algo que no gustó absolutamente nada dentro del club.
Que lógicamente, entre comillas, tenía que pagar por ello, porque en el Real Madrid no todo vale, no es una empresa fácil, no es un club que puedas llevar de cualquier manera, aquí hay que cuidar cada detalle, cada gesto, cada aparición pública, porque todo cuenta.
Y no gusta que los jugadores estén en la prensa por motivos que no son estrictamente deportivos, por eso se tomó la decisión de dejarle en el banquillo, para mandarle un mensaje claro, para que entienda el nivel de exigencia que hay en este club.
Meritocracia en el Madrid
Porque se esperaba que llegara con más rodaje, con más compromiso, incluso pensando en la selección francesa, pero la realidad fue otra.
Y sinceramente, a mí me parece bien, me parece lógico, me parece necesario, porque este tipo de decisiones son las que marcan la diferencia en un vestuario.
Y además, creo que esto no va a ser algo puntual, vamos a ver este tipo de medidas mucho más a menudo en el Real Madrid de Arbeloa.