El Real Madrid se impuso al Atlético de Madrid en un derbi intenso, de ida y vuelta constante y con polémica arbitral incluida. Un partido eléctrico que terminó con victoria blanca y muchas lecturas.
Un primer tiempo engañoso
El Madrid dominó el juego en la primera mitad, pero no el marcador. El Atlético golpeó primero con un tanto de Ademola Lookman, marchándose al descanso con ventaja (0-1).
Un resultado que no reflejaba lo visto sobre el césped.
Reacción inmediata del Madrid
El inicio del segundo tiempo cambió el guion. Un penalti provocado sobre Brahim Díaz fue transformado por Vinícius Jr. para el empate.
A partir de ahí, el partido se volvió loco.
Golazos y golpe por golpe
El Madrid aprovechó un error en la salida rojiblanca y Fede Valverde firmó un auténtico golazo para el 2-1.
Pero la respuesta fue inmediata: Nahuel Molina sacó un potente disparo para poner el 2-2.
El derbi entraba en fase de intercambio total.
Vinicius decide
En el minuto 73, volvió a aparecer Vinicius. El brasileño firmó el 3-2 definitivo, desatando al Bernabéu y dando al Madrid una ventaja que ya no soltaría.
Polémica arbitral
El partido quedó marcado por una decisión muy discutida de José Luis Munuera Montero.
En una acción aparentemente sin excesiva dureza, el árbitro mostró tarjeta roja directa a un jugador clave del Madrid, dejando al equipo con diez en el tramo final.
Una decisión que generó indignación y que seguramente traerá cola en los próximos días.
Resistencia final
Con uno menos, el Madrid tuvo que sufrir. El Atlético apretó, encerró al rival y buscó el empate hasta el final.
Arbeloa movió el banquillo, dando entrada a Álvaro Carreras para reforzar las bandas tras la salida de Vinicius.
Y el equipo respondió.
Victoria de carácter
El Madrid resistió, aguantó el empuje final… y se llevó un derbi que tuvo de todo: goles, intensidad, polémica y carácter.
Tres puntos de oro en una noche caliente en el Bernabéu.