El Real Madrid ha superado con nota la eliminatoria ante el Manchester City… y lo ha hecho sin dos de sus grandes referentes: Kylian Mbappé y Jude Bellingham.
Ahora, con ambos de vuelta, Álvaro Arbeloa se enfrenta a un escenario tan positivo como complejo: recomponer un equipo que funciona… para meter a dos titulares indiscutibles.
Valverde y Tchouaméni, intocables
Si hay algo claro en la cabeza del técnico, es que ni Fede Valverde ni Aurélien Tchouaméni se tocan.
Ambos han sostenido al equipo en el centro del campo con un nivel altísimo y se han convertido en piezas clave en el equilibrio del equipo.
Brahim, el primer damnificado
El principal afectado por el regreso de Mbappé será Brahim Díaz.
El malagueño se había ganado el puesto con trabajo, movilidad y sacrificio, incluso imponiéndose a opciones como Franco Mastantuono o Gonzalo. Pero el regreso del francés cambia el tablero.
Todo apunta a que Brahim volverá al banquillo… aunque seguirá siendo un recurso importante durante la temporada.
El gran dilema: Bellingham
La otra gran decisión pasa por encajar a Bellingham.
Ahí aparecen dos nombres en la ecuación: Thiago Pitarch y Arda Güler.
El canterano ha sorprendido por su criterio en la salida de balón y su madurez. El turco, en cambio, ha aportado desequilibrio, velocidad y gol.
Uno de los dos tendrá que dar un paso atrás.
Tocar lo que funciona
El gran reto de Arbeloa es claro: modificar un equipo que ha rendido al máximo nivel.
Ante el City repitió prácticamente el mismo once en los dos partidos, señal de confianza total en su bloque. Pero ahora, con Mbappé y Bellingham disponibles, la lógica apunta a cambios.
El propio técnico lo dejó entrever:
“Estoy muy contento de ver a Mbappé. Le he visto rápido y con buenas sensaciones”.
Fondo de armario para lo que viene
Con el derbi ante el Atlético de Madrid y los cuartos de Champions en el horizonte, el Madrid necesitará rotaciones.
Y ahí está la clave: jugadores como Brahim, Güler o Pitarch no desaparecen, sino que pasan a ser armas desde el banquillo.
En una temporada larga, eso puede marcar la diferencia.
Porque si algo ha recuperado este Real Madrid… es profundidad.
Y cuando el talento se acumula, elegir duele. Pero también acerca a los títulos.