La presencia de Thibaut Courtois en el derbi de este domingo ante el Atlético de Madrid sigue en el aire. El guardameta del Real Madrid tendrá que esperar al menos hasta este jueves para conocer con mayor precisión el estado de su lesión.
El portero belga se retiró en el descanso del partido de Champions frente al Manchester City tras sentir molestias en el abductor derecho. Para evitar riesgos mayores, el cuerpo técnico decidió no forzar su continuidad y dio entrada a Andriy Lunin en la segunda mitad.
El ucraniano respondió con solvencia bajo palos y ayudó a mantener la ventaja madridista en la eliminatoria.
Resonancia el jueves
El plan del cuerpo médico ha sido claro: reposo total durante la jornada posterior al partido y pruebas médicas al día siguiente. Courtois descansó durante todo el día y será este jueves cuando se someta a una resonancia magnética que determine el alcance real de la posible lesión.
La decisión de retrasar la prueba tiene una explicación médica. En el club prefieren esperar unas horas para que cualquier posible hematoma se reduzca y así obtener una imagen más clara en la resonancia.
Una madrugada larga tras el City
El regreso del equipo desde Inglaterra también influyó en la planificación. La expedición del Real Madrid aterrizó en España bien entrada la madrugada, por lo que muchos jugadores no llegaron a sus casas hasta cerca de las cinco de la mañana.
Por ese motivo, los servicios médicos optaron por priorizar el descanso del portero antes de realizar las pruebas.
Pendientes del derbi
El objetivo del Madrid es claro: saber cuanto antes si Courtois puede estar disponible para el derbi liguero ante el Atlético.
Si el belga no llega a tiempo, todo apunta a que Lunin volvería a ocupar la portería del equipo blanco en uno de los partidos más importantes del calendario doméstico.
La decisión final dependerá de lo que diga la resonancia… y de cómo responda el abductor del gigante belga en las próximas horas.