Buenas noticias en el Real Madrid. Kylian Mbappé se subirá al avión que el próximo lunes llevará a la expedición blanca rumbo a Manchester para el decisivo duelo europeo.
El delantero francés ha experimentado una mejora en las sensaciones de su rodilla izquierda durante los últimos días. Las molestias que venía arrastrando han ido desapareciendo progresivamente, algo que ha permitido que el cuerpo técnico contemple su presencia en el viaje.
Sin embargo, todo apunta a que Mbappé no partirá de inicio ante el Manchester City. La idea del staff técnico es manejar su carga física con prudencia y evitar cualquier riesgo innecesario en un momento clave de la temporada.
Un arma para la segunda parte
El plan que se maneja en el club blanco es claro: Mbappé podría comenzar el partido desde el banquillo y convertirse en una de las grandes armas para la segunda mitad si el encuentro lo requiere.
Su sola presencia en la convocatoria ya supone un impulso anímico para el equipo, que llega al partido tras una buena dinámica de resultados y con la confianza reforzada.
En el Real Madrid saben que el delantero francés puede marcar diferencias en cualquier momento. Y en noches grandes de Champions, tener a Mbappé disponible, aunque sea para unos minutos, siempre es una amenaza para cualquier rival.
La decisión final dependerá de cómo evolucione en las últimas sesiones antes del viaje, pero las sensaciones son positivas. Y eso, a estas alturas de la temporada, ya es una pequeña victoria para el conjunto blanco.