En El Larguero deslizan que en el club no inquieta la lesión, sino la prioridad del calendario internacional
Hay ruido en los pasillos. Según desveló Antonio Romero en El Larguero, “hay gente en el Real Madrid sorprendida y molesta” con la gestión de Kylian Mbappé. No por el hecho de que el delantero deba parar para recuperar su rodilla —eso entra dentro de la lógica médica— sino por la sensación de que estaría priorizando el horizonte del Mundial.
En el Real Madrid la lectura no es unánime, pero el comentario ha corrido como la pólvora. Nadie discute que el francés necesita dosificar. Lo que incomoda, según la versión radiofónica, es la percepción de que el calendario internacional pese más que el tramo decisivo de la temporada blanca.
Gestión de cargas y relato
El club ha transmitido públicamente calma y prudencia. La previsión médica sitúa su baja en torno a los diez o catorce días, con el objetivo de que llegue en plenitud a los octavos de la UEFA Champions League. Pero el fútbol moderno también se juega en el relato, y ahí cualquier matiz adquiere volumen.
Mbappé es diferencial. Por goles, por amenaza, por magnetismo competitivo. Cuando falta, el equipo lo nota. Y cuando se habla de prioridades, más todavía.
Por ahora, no hay comunicado ni reproche oficial. Solo una información que agita el debate en plena carrera por los títulos. En el Madrid, como siempre, el foco es el próximo partido. Y el siguiente. Y el siguiente.
Lo demás, dicen, se gestiona puertas adentro.
