Ahora mismo, a día de hoy martes 24 de febrero, sí que hay un peligro real de suspensión del partido Benfica-Real Madrid y no es que me lo esté inventando, sino que a tenor de que el jugador Prestianni ha viajado con su equipo a pesar de estar sancionado por la UEFA, evidentemente me hace pensar que el máximo organismo europeo podría tomar medidas más contundentes y severas contra el club porque al final supone un desafío.
Prestianni ha sido suspendido con un partido provisional, pero parece que el Benfica confía en que el recurso que han enviado al máximo organismo europeo termine confirmando que el jugador puede jugar, algo que ya os adelanto yo, por todo lo que he venido escuchando de diferentes abogados deportivos, no va a ocurrir. Es casi imposible que el jugador pueda jugar porque esa suspensión provisional va a preceder a una suspensión muy probablemente más grande, una sanción del estilo de diez partidos al menos por insultos que bien pueden ser racistas u homófobos.
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La UEFA, cerca de suspender el Real Madrid-Benfica
Porque ahora parece que, según ayer Josep Pedrerol, podría haber sido lo de “maricón” en lugar de “mono”, entonces eso es lo que precisamente haría que estuviera o cayera bajo el mismo artículo, que es el artículo 14, y automáticamente el jugador fuera sancionado igualmente.
De todas formas, si el Benfica, como digo, insiste en llevar al jugador a jugar, es un desafío a la UEFA que podría terminar con una suspensión incluso más grave.