La victoria del Real Madrid en el Estádio da Luz dejó un resultado importante en lo deportivo, pero también un fuerte ruido institucional. El gol de Vinícius Júnior dio ventaja a los blancos ante el Sport Lisboa e Benfica, aunque el foco terminó desplazándose hacia el presunto incidente racista denunciado por el brasileño.
Según diversas informaciones, Florentino Pérez se mostró indignado y molesto con las declaraciones posteriores de José Mourinho, quien defendió a su jugador y dejó entrever que la celebración de Vinícius pudo influir en lo ocurrido.
Malestar en la cúpula blanca
El presidente madridista, aunque no estuvo presente en Lisboa, mantuvo contacto permanente con la expedición del equipo. En el club no gustaron las palabras del técnico portugués, especialmente cuando señaló que el brasileño “provoca” en determinados estadios y que tras un gol así debería limitarse a celebrarlo con sus compañeros.
Desde la entidad blanca entienden que Mourinho defienda a su futbolista, pero consideran que hacerlo poniendo en cuestión la versión de Vinícius es cruzar una línea delicada en un asunto tan sensible.
En el entorno madridista se interpreta que el entrenador luso “se ha equivocado” y que, en este caso, “ha metido la pata”.
Las palabras de Mourinho
Tras el encuentro, Mourinho declaró que:
“Vinícius marca un gol que sólo puede marcar él o Mbappé. Tiene que ir a los hombros de sus compañeros y no meterse con 60.000 personas en este estadio. ¿En cuántos estadios ha pasado esto? Es de otro mundo, me encanta, pero marcas un gol como éste, ve con tus compañeros. Ahí se ha acabado el partido”.
El técnico portugués reconoció que la victoria del Real Madrid fue justa, pero sus comentarios sobre la celebración del brasileño no fueron bien recibidos en el club blanco.
Un regreso sin Bernabéu
La eliminatoria también tenía un componente emocional por el regreso de Mourinho al Santiago Bernabéu, donde entrenó entre 2010 y 2013. Sin embargo, ese reencuentro quedará deslucido tras su expulsión en Da Luz por protestar al colegiado François Letexier.
El técnico no podrá sentarse en el banquillo en la vuelta, lo que impedirá que reciba el presumible reconocimiento de parte de la afición madridista.
Mientras tanto, el caso del presunto insulto continúa bajo revisión por parte de la UEFA, y el cruce de declaraciones añade un nuevo capítulo a una eliminatoria ya cargada de tensión.