El otro punto fuerte de la negociación fue el reparto de los ingresos de la Champions. Como ya os conté, la parte más intensa de las conversaciones se produjo la semana pasada en Ginebra, donde Anas Lagari representó al Real Madrid y a A22 frente a la UEFA, negociando con el secretario general. Ni Florentino ni Ceferin estuvieron presentes hasta el jueves. Florentino, de hecho, ni siquiera asistió directamente a esa fase inicial. Pero lo importante no es quién estuvo, sino lo que se consiguió.
Durante años, los clubes han sido los verdaderos generadores de ingresos: son ellos los que crecen, los que fichan a los grandes jugadores, los que impulsan audiencias y hacen que la Champions sea un producto global. Sin embargo, el reparto era cada vez más cuestionable. La UEFA se estaba quedando con una parte del pastel que muchos consideraban desproporcionada. Ese era uno de los puntos que Florentino quería cambiar sí o sí.
También te puede interesar: CERRADA DE GRIFO. Florentino LIMITA la financiación de PSG, City y otros clubes
Florentino gana el pulso a la UEFA
La reivindicación era clara: los clubes deben recibir mucho más por lo que producen. La UEFA no deja de ser un organismo regulador; no es la estrella del espectáculo. Los protagonistas son los equipos, los jugadores y, en última instancia, la afición. Por eso se exigió una redistribución distinta tanto del dinero directo como de los ingresos en especie, como la venta de entradas y otros conceptos comerciales.
Y según lo acordado, Ceferin ha aceptado modificar ese reparto. La UEFA ya no se quedará con el gran porcentaje del negocio. El nuevo modelo pretende que una parte mucho mayor de los recursos llegue a los actores principales: clubes, jugadores y espectadores. En definitiva, a quienes realmente sostienen y engrandecen la competición.
Por eso resulta incomprensible que parte de la prensa siga hablando de derrota. Lejos de perder, Florentino ha logrado una de las reivindicaciones históricas del fútbol europeo. El reparto cambiará, el equilibrio será mayor y el protagonismo volverá a quienes generan el espectáculo. Y todavía queda un punto más por desvelar que, cuando lo conozcáis, entenderéis que la cesión no es tan grande como algunos quieren hacer ver.