JOTA REAL MADRID

SOLO CONFÍA EN ÉL. Cortegana desvela la única persona del R.Madrid en la que Florentino confía para ganar la Champions

Hay momentos en una temporada en los que ya no crees ni en fichajes milagrosos ni en discursos motivacionales. Cuando el equipo no corre, no presiona y llega siempre tarde a todas las jugadas, el problema no es táctico… es físico. Y ahí es donde, según ha contado Mario Cortegana, Florentino Pérez tiene clarísimo a quién agarrarse como a un clavo ardiendo. No confía en el entrenador, no confía del todo en la plantilla… confía prácticamente solo en una persona: Antonio Pintus.

El regreso de Pintus no fue casualidad ni un capricho nostálgico. Fue una decisión directa del presidente al ver que los jugadores estaban, literalmente, fundidos. Sin piernas, sin chispa y sin esa agresividad que históricamente ha marcado la diferencia en Europa. Florentino detectó que el equipo era una “auténtica pena” a nivel físico y quiso recuperar al único hombre que ya demostró saber exprimir plantillas al límite. Porque si algo recuerda el madridismo es que con Pintus en el banquillo físico llegaron aquellas Champions de máxima exigencia, con prórrogas, remontadas y finales a todo gas.

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Pintus, última esperanza

Esta semana volvimos a ver las famosas pruebas con máscaras —mal llamadas de hipoxia— durante los entrenamientos en Real Madrid CF. Pero no son artilugios futuristas ni pócimas mágicas. Sirven para medir umbrales aeróbicos y anaeróbicos, para saber quién está al 60%, quién al 80% y quién directamente está reventado. A partir de ahí, Pintus diseña planes individualizados de recuperación y carga. La idea es clara: personalizar al máximo para rascar cada gramo de rendimiento posible. El problema es que, por mucha ciencia que apliques, si el calendario aprieta y la cabeza no acompaña, no existen milagros.

Porque esa es la otra cara del asunto. Pintus puede planificar, medir y optimizar… pero no puede controlar lo que hacen los jugadores fuera de Valdebebas. Si después de dos días libres te vas de fiesta en vez de descansar, ningún preparador físico del mundo puede salvarte la temporada. Y ahí está el gran dilema. El compromiso no se entrena con pulsómetros. Se entrena con mentalidad. Y esa parte, sinceramente, genera muchas más dudas que la puramente atlética.

Florentino ya no confía en la plantilla

Aun así, dentro del club el mensaje es inequívoco: Florentino cree que si hay una mínima opción de competir la Champions, pasa por las manos de Pintus. Por experiencia, por método y por antecedentes. Si alguien puede llegar a marzo-abril con el equipo enchufado físicamente, es él. Yo también quiero creerlo, porque ya hemos visto de lo que es capaz. Pero tampoco podemos cargarle toda la responsabilidad a un solo hombre. El fútbol moderno exige piernas… sí, pero también hambre.

Así que el plan está claro: ciencia, control de cargas y fe absoluta en Pintus. Veremos si eso basta para reanimar a un equipo que hoy parece cansado por dentro y por fuera. Porque si algo está claro es esto: sin físico no hay épica… y sin épica, el Madrid no gana Champions.

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