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PUÑETAZO EN LA MESA. Florentino sospecha que los cracks del R.Madrid se están «borrando» de la temporada por esta razón

Siempre hemos escuchado eso de que Florentino Pérez protege a los jugadores por encima incluso del entrenador, algo que muchas veces no ha sido precisamente beneficioso para el equipo. Sin embargo, solo un ciego puede negar que la plantilla tiene una parte muy importante de responsabilidad en la situación actual. El propio presidente ya no puede abstraerse de una realidad que es tozuda: el bajo rendimiento, la falta de intensidad y esa sensación constante de que el equipo juega con el freno de mano puesto. Ya no es solo un problema táctico ni de banquillo, es una cuestión evidente de compromiso sobre el césped. Y cuando el máximo dirigente empieza a señalar a los futbolistas, es que algo muy serio se está moviendo puertas adentro.

Florentino lleva demasiados años en el fútbol como para creer que todo se reduce al cansancio físico o mental. Evidentemente la temporada es larga, hay sobrecarga de minutos y lesiones, pero él sospecha que hay un motivo todavía más potente detrás de esta caída de rendimiento: el Mundial de 2026. Para muchos puede sonar lejano, pero para ciertos jugadores es la cita más importante de sus carreras. Y en países como Brasil o Argentina el Mundial se vive casi como una religión, por encima incluso de los clubes. Por eso en el club empieza a instalarse la idea de que varios cracks no están dando ni el 60% de lo que realmente pueden ofrecer, simplemente por miedo a lesionarse o quemarse antes de tiempo.

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El Mundial, sospecha de Florentino

No es casualidad que el ataque esté lleno de internacionales sudamericanos que ahora parecen sombras de sí mismos. Vinícius Júnior, Rodrygo o incluso el argentino Franco Mastantuono han bajado varios escalones su nivel competitivo, y eso empieza a generar sospechas. Pero no son los únicos. También hay otros nombres como Aurélien Tchouaméni o incluso Kylian Mbappé que, aunque mantienen cifras decentes, no transmiten esa sensación de hambre total que exige el escudo. La impresión es que muchos juegan con miedo a romperse más que con ambición por arrasar.

Y claro, esto es lo que más enfada al presidente. Porque una cosa es perder por fútbol y otra muy distinta es perder por actitud. Florentino puede aceptar errores técnicos, pero no tolera la falta de entrega. El problema es que demostrar algo así es casi imposible. ¿Cómo le echas en cara a un futbolista que se está reservando? ¿Cómo pruebas que no está yendo al límite? Al final tienes que mirar hacia otro lado, tragar saliva y esperar a que pase el calendario. Pero mientras tanto el equipo se deja puntos, sensaciones y prestigio.

El calendario también enfada a Florentino

Además, el calendario internacional solo añade más gasolina al fuego: torneos de selecciones, giras, competiciones extra, el recuerdo del último Mundial de Clubes… todo suma desgaste y resta concentración. El club siente que compite en desventaja mientras otros piensan más en junio de 2026 que en ganar hoy. Y por eso el enfado no se limita únicamente al vestuario. Igual que se ha perdido confianza en el entrenador, también empieza a resquebrajarse la paciencia con algunos pesos pesados de la plantilla. Si el presidente ya duda de sus estrellas, eso sí que es un auténtico puñetazo en la mesa.

En definitiva, la lectura interna es clara: no basta con talento ni con nombres. Sin compromiso absoluto no hay proyecto que sobreviva en el Real Madrid CF. Y si esta sospecha del Mundial termina confirmándose, el verano puede traer decisiones mucho más drásticas de lo que muchos imaginan. Porque cuando Florentino deja de confiar, ya sabemos todos lo que suele pasar después.

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