El Real Madrid volvió a sobrevivir en el alambre. Una vez más, el Santiago Bernabéu tuvo que recurrir a la épica para sostener a un equipo que camina con más dudas que certezas. Un penalti transformado por Mbappé en el minuto 100 permitió a los de Álvaro Arbeloa derrotar al Rayo Vallecano (2-1) y mantenerse a solo un punto del liderato que ocupa el FC Barcelona.
TAMBIÉN LE PUEDE INTERESAR:
El encuentro arrancó con un ambiente tenso, casi irrespirable. Los pitos bajaron desde la grada desde el primer minuto, acentuados tras una temprana internada de Ilias Akhomach, que evidenció una defensa blanca todavía fría. La inquietud aumentó poco después cuando Jude Bellingham se llevó la mano al muslo tras un esprint. El inglés pidió el cambio de inmediato y dejó su sitio a Brahim Díaz, que reaparecía en el Bernabéu tras la Copa África.
Vinicius apaga el incendio… de momento
El Real Madrid necesitaba un golpe anímico y lo encontró en Vinicius Júnior. El brasileño, protagonista habitual de la relación de amor y reproche con la grada, firmó un golazo en el minuto 15, el primero en Liga desde octubre. El tanto fue celebrado con una ovación tan sonora como significativa tras los silbidos previos.
El Rayo, fiel a su plan, resistía bien replegado y buscaba el contragolpe, aunque sin demasiada profundidad. El Madrid, sin acelerar, tuvo opciones para ampliar la ventaja, especialmente en una acción de Arda Güler y otra de Brahim, pero Batalla sostuvo a los suyos. Al descanso, el 1-0 sabía a poco y el Bernabéu lo dejó claro.
El Rayo golpea y el Bernabéu estalla
Nada más volver del vestuario, llegó otro contratiempo. Asencio, mermado físicamente, tuvo que abandonar el campo y Tchouaméni ocupó su lugar como central. Un ajuste que el Rayo no tardó en castigar: Jorge de Frutos superó al francés y empató el partido en el minuto 48.
El empate desató la ira del estadio. El Rayo se creció, jugó en campo rival y aprovechó la incapacidad del Madrid para presionar con continuidad. La sombra de Lisboa y Albacete planeaba de nuevo sobre el Bernabéu.
Roja, asedio y penalti final
El punto de inflexión llegó con la expulsión de Pathé Ciss tras una durísima entrada sobre Ceballos. Con superioridad numérica y nueve minutos de añadido, el Madrid se lanzó al ataque con más corazón que fútbol.
En el último suspiro, Nobel Mendy derribó a Brahim Díaz dentro del área. Mbappé, discreto durante gran parte del choque, asumió la responsabilidad y convirtió el penalti en el minuto 100, salvando tres puntos de oro. Aún hubo tiempo para la roja a Pep Chavarría, pero el partido ya estaba decidido.
Victoria sufrida del Real Madrid, que sigue vivo en la pelea por LaLiga, aunque con la sensación de que necesita mucho más que heroicidades puntuales para sostener su candidatura al título.
