Éder Militao no va a volver antes de tiempo. En el Real Madrid han optado por no correr riesgos con el central brasileño y mantener intacto el plan inicial de recuperación, pese a que en las últimas semanas surgieron informaciones apuntando a un posible adelanto en su regreso. No será así. El club prioriza la cautela y evita cualquier escenario que pueda desembocar en una recaída.
Militao se lesionó el pasado 7 de diciembre, cuando sufrió una rotura en el bíceps femoral con afectación en el tendón proximal. Una baja sensible, no solo por el momento en el que llegó, sino porque el brasileño estaba siendo el defensor más regular del equipo. Su ausencia, sumada a los problemas físicos de Rüdiger y Huijsen, dejó la zaga muy tocada, algo que ya lamentó en su día Xabi Alonso.
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A día de hoy, solo ha pasado mes y medio desde la lesión y el jugador continúa trabajando con los recuperadores y fisioterapeutas del club. Todavía no ha salido al césped ni siquiera para ejercicios individuales con balón. En Valdebebas entienden que aún es pronto y que cualquier paso debe darse con garantías.
Febrero aparece marcado en rojo en el calendario médico. Si el Madrid logra asegurar su presencia en el Top-8 de la Champions, algo que pasa por ganar este miércoles en Lisboa al Benfica, el ritmo de competición se reducirá notablemente. Sin Copa del Rey y con un solo partido semanal, ese escenario permitiría a Militao ganar carga física progresivamente y acercar su regreso a finales de febrero o principios de marzo.
Hay un factor que pesa mucho en la planificación. Militao ha sufrido dos lesiones graves de rodilla en los últimos años, y eso obliga al club a extremar la precaución. Cuando está sano, es uno de los mejores centrales del equipo. Por eso, el objetivo es recuperarle al cien por cien, no a medias.
La idea es clara: contar con su mejor versión en el tramo decisivo de la temporada, tanto en Liga como en Champions. Y con el Mundial en el horizonte, el propio futbolista también entiende que no hay lugar para atajos. Paciencia ahora, para no lamentarlo después.
