El Real Madrid tiene claras sus prioridades para el próximo verano. En Valdebebas saben que toca reforzar el eje de la defensa y, sobre todo, encontrar un centrocampista capaz de ordenar el juego, ese perfil que quedó huérfano tras la salida de Toni Kroos. Es una petición directa del club y una necesidad evidente para el proyecto de Álvaro Arbeloa.

En las últimas semanas han desfilado muchos nombres por la agenda blanca. Desde Vitinha, el favorito y más deseado, hasta Adam Wharton, pasando por perfiles jóvenes como Kees Smit o incluso el eterno anhelo imposible de Rodri Hernández. Sin embargo, en las últimas horas ha surgido un candidato inesperado que no estaba en primera línea: Dominik Szoboszlai.
El centrocampista húngaro, actualmente en el Liverpool, no es un ‘5’ clásico, pero sí un futbolista capaz de dinamizar la sala de máquinas, aportar llegada, carácter y un golpeo desde fuera del área de primer nivel. A sus 25 años, combina potencia física, calidad técnica y versatilidad, algo que encaja en la idea de un centro del campo más móvil y agresivo.
Además, hay un detalle que no pasa desapercibido en el Bernabéu. Szoboszlai nunca ha escondido su simpatía por el Real Madrid. Ya en 2020, cuando aún jugaba en el Salzburgo, confesó que su sueño era vestir de blanco. Más recientemente lo volvió a dejar claro: “Soy fan del Madrid desde niño”. Un guiño que siempre suma.
Eso sí, la operación no es sencilla. Tiene contrato con el Liverpool hasta 2028 y su valor de mercado ronda los 85 millones de euros. En Anfield no se sentarían a negociar por menos de 100 millones, cifras similares a las que se manejan por Vitinha. Por debajo quedarían alternativas como Wharton o Smit.
El mercado apenas empieza a calentarse, pero el Madrid ya estudia todos los escenarios. Y Szoboszlai, el tapado, ha entrado en la conversación.