JOTA REAL MADRID

MENUDO PALO

El MISIL de Vinicius a Xabi Alonso tras el HAT-TRICK de Endrick

Una relación que nunca terminó de cuajar

Siempre estuvo en el ambiente que Xabi Alonso y Vinicius nunca conectaron del todo. No hubo química, ni complicidad pública, ni siquiera ese gesto habitual de despedida en redes cuando el técnico salió del club. Dos maneras opuestas de entender el fútbol chocaban de frente: la visión analítica, milimétrica y táctica del entrenador frente a la espontaneidad, la alegría y el instinto puro del brasileño. Mezclar ambos mundos era complicado… y al final se notó sobre el césped.

Un Vinicius liberado con Arbeloa

Desde la salida del tolosarra hemos visto a un Vinicius mucho más suelto, directo y efectivo. Más implicado en defensa, más vertical en ataque y, sobre todo, más feliz. Arbeloa le ha dado respaldo total desde el minuto uno, confianza ciega y cero corsés tácticos. Y cuando a un jugador como Vini le quitas el freno mental, explota. Quizá no era una cuestión de sistema ni de pizarra, sino puramente psicológica. Sentirse importante lo cambia todo.

El hat-trick de Endrick… y el dardo inesperado

Lo que nadie esperaba era que las viejas rencillas reaparecieran. Tras el hat-trick espectacular de Endrick en Francia, Vinicius comentó en portugués “ahhh, ni había manera”, un mensaje que muchos interpretaron como un recado directo a Xabi. La lectura es clara: insinuar que su compatriota no tuvo minutos en el Real Madrid pese a rendir siempre que jugaba. Y viendo el nivel que está mostrando ahora en Lyon —goles, protagonismo y liderazgo—, el comentario suena a ajuste de cuentas en toda regla.

Más mental que táctico

Todo esto refuerza una idea que ya circulaba por Valdebebas: el problema de Vinicius nunca fue futbolístico, sino emocional. Necesitaba respaldo, no instrucciones infinitas. Arbeloa lo entendió rápido y ha construido un entorno cómodo donde el talento fluye sin miedo al error. Cuando el brasileño sonríe, el equipo gana desborde, energía y compromiso. Y eso vale más que cualquier esquema sofisticado.

En cualquier caso, la polémica no debería ir a más. Xabi ya es pasado y el presente del Real Madrid pasa por recuperar a sus cracks, no por ajustar cuentas. Vinicius está de vuelta, Endrick llama a la puerta a base de goles y el madridismo solo quiere una cosa: verles juntos cuanto antes. Si ambos coinciden pronto en el Bernabéu, cuidado… porque puede venir algo muy grande.

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