JOTA REAL MADRID

¡LOCURA ENDRICK!

Francia SE RINDE al HAT-TRICK del brasileño que LLAMA A VOLVER AL R.MADRID

Desde que le vi por primera vez, hubo algo que me llamó la atención. Esa mirada. Esa mezcla de ambición, hambre
y determinación que no se enseña, que se tiene o no se tiene. Me recordó muchísimo a la de Michael Jordan.
Sí, así de bestia.

Y os lo digo de verdad: no tenía ese feeling con un chaval tan joven desde los tiempos de Cristiano.

Endrick tiene algo especial. Se le ve buen chico, incluso introvertido, pero con ese nervio competitivo que
distingue a los elegidos. Vive obsesionado con el gol. Cada balón es una guerra. Cada minuto, una oportunidad.

Por eso nunca dudé de él. Ni siquiera cuando con Ancelotti apenas tenía minutos. Porque cada segundo que pisaba
el campo lo exprimía como si fuera el último de su vida. Eso no lo puedes entrenar. Eso nace contigo.

Y hoy Francia lo ha comprobado por las malas.

En la goleada del Lyon ante el Metz (2-5), el brasileño firmó un hat-trick descomunal. Tres goles.
Tres zarpazos. Y uno de ellos de penalti, lo que además demuestra algo importantísimo: ya es líder incluso en la
responsabilidad. No se esconde. Da un paso al frente.

A Endrick ya no se le discute. Se le disfruta.

Las crónicas en Francia hablan de exhibición, de jugador diferencial, de estrella. Algunos directamente alucinan
con su potencia, su agresividad y su facilidad para definir. Ha superado expectativas en cuestión de meses.

Y mientras tanto, en el Real Madrid… se frotan las manos.

Porque internamente ya lo ven como lo que es: el segundo “fichaje” del verano tras Nico Paz.
Dos talentos jóvenes que están llamados a coger el relevo generacional y dirigir el nuevo proyecto blanco.
Sangre fresca. Hambre real. Nada de acomodados.

Endrick ha nacido para brillar. Y, sinceramente, ha nacido para jugar en el Real Madrid. Es ese tipo de delantero
que no negocia el gol. Una máquina. Un depredador.

De hecho, si sigue a este ritmo, su valor de mercado se va a disparar en cuestión de semanas. Pero ojalá eso se
quede solo en una referencia contable. Porque lo que queremos no es venderlo.

Lo que queremos es verlo hacer todo esto… en el Bernabéu.

Imaginad a este Endrick, con confianza, con minutos, rodeado de Vinicius, Bellingham y compañía. Puede ser una
auténtica barbaridad. De esas que marcan época.

Sinceramente, duele pensar que Xabi no terminara de verlo antes. Pero bueno, el fútbol siempre da segundas oportunidades.

Y cuando vuelva… cuidado.

Porque lo que viene no es una promesa.
Es un crack. De los grandes. De los que cambian historias.

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