Sabíamos que era un escenario posible y finalmente ocurrió. Arbeloa no fue el revulsivo
que muchos imaginaban. Todavía hay quien cree, de forma ingenua, que cambiar al entrenador
es una pócima mágica que siempre funciona. No es así. El partido frente al Albacete dejó
clarísimo que los problemas de este equipo son mucho más profundos.
El gran problema ahora es que ya has gastado la carta más poderosa:
el cambio de entrenador. Se pensó que bastaría con eso para provocar una reacción,
pero no ha sucedido. Y entonces surge la gran pregunta: ¿a quién culpas ahora?
Porque ya sólo te queda señalar a los jugadores… y hacerlo es, en parte,
señalarte a ti mismo. No hay más red de seguridad.
Un Arbeloa sin colmillo
Arbeloa ya ha dejado claro que no va a ser Mourinho. Incluso ha llegado a decir
que “el presidente sabe más que yo”, una frase que retrata a un entrenador
sin vocación de choque, sin proyecto propio fuerte y, sobre todo,
sin ganas de meterse en charcos.
Nada de banquillazos, nada de conflictos con las figuras, nada de dramas.
Barra libre.
Florentino toma la palabra
En este contexto, según desvela José Félix Díaz, ha sido el propio
Florentino Pérez quien ha tenido que intervenir directamente.
Y el mensaje a los jugadores fue muy claro:
Ahora sois vosotros los que estáis en el foco. Nadie más.
Es una advertencia con doble filo. Por un lado, Florentino les sigue protegiendo,
incluso por delante del entrenador. Pero por otro, deja claro que
si el problema pasa a ser él, no habrá piedad.
El sábado se espera pitada y Florentino es consciente de que
parte de esa pitada va dirigida a él. Por eso lanza este aviso:
porque él también va en el pack.
Aquí no se toca al presidente
El mensaje final es demoledor:
El que no cumpla, el que no rinda o el que no esté a la altura, fuera.
En el Real Madrid una cosa es hacerle la cama al entrenador
—algo que históricamente se ha tolerado— y otra muy distinta
hacérsela al presidente.
Eso ya es otra historia.
Te gustará más o menos, pero esa es la realidad.
Así funciona el Real Madrid.