Ayer tuve la ocasión de tener a Joaquín Maroto en el canal y, como buen
conocedor de Florentino, dio las razones por las que Xabi había sido despedido.
La visión de Florentino
Esencialmente, Florentino busca gente que sepa mandar y tomar decisiones,
algo que a Xabi le había costado con los jugadores. Aunque el tolosarra se quejará de que
no tuvo el apoyo del club, Florentino no es persona de bajar al vestuario a decir a los
jugadores lo que tienen que hacer.
Al final son los resultados los que mandan, y los que ponen y quitan
entrenadores. No es que Florentino te haga la alineación, es que si los
resultados respaldan tus decisiones, genial; si no, pues te vas.
Xabi probablemente debió interpretar otra cosa y, al quedarse en tierra de nadie,
finalmente fue sacrificado.
Los jugadores, también bajo la lupa
Eso no significa que los jugadores hayan quedado libres de culpa. Al contrario,
Maroto confirmó que algunos están muy señalados y que el final de temporada
será quien juzgue. Obviamente ellos ya lo saben y no creo que vayan a meter la pata.
Arbeloa y su margen de maniobra
Con respecto a Arbeloa, asentó que es entrenador con todos los galones y
responsabilidades, y que si los resultados le acompañan, genial, y que si no,
pues lo mismo que cualquier otro.
No sé si sentará a algunos de los señalados, pero lo que está claro es que
nadie interferirá en su trabajo. Los resultados le permitirán extender su
periplo o acortarlo. Así de claro.
¿Mourinho o Zidane?
Muchos madridistas han empezado a compararle con Mourinho, pero a mí me da que Arbeloa
sabe que se tiene que acercar más a Zidane, ganarse a los jugadores antes
que sacar el látigo. Como los extintores, solo para casos de emergencia.
Nada más.
A partir de ahí, el campo hablará y determinará su futuro. Florentino estará observando.